Murió el ensayista Horacio González, querido ex director de la Biblioteca Nacional

Este martes a la tarde murió Horacio González. Sociólogo. Docente. Investigador. Ensayista. Ex director de la Biblioteca Nacional. Tenía 77 años.

Desde fines de mayo, Horacio luchaba contra el Covid. Su compañera, la folklorista Liliana Herrero, le pidió a Luis Tognetti que diera esa noticia que nadie hubiera querido escuchar.

Días antes, el folklorista Juan Falú le dedicó un poema que expresa el sentimiento de muchos. “Horacio en la batalla es torbellino”: Un pulmón busca su aire / Escaso soplo de vida / Batalla cotidiana contra un aire sublevado / El hombre busca su historia entre sedantes / Piensa en la Patria adormecido / Un pulmón de multitudes acompaña / Parte diario bueno y respira / Parte diario malo y se apena / Sale aire, entra pena / Sale pena, entra aire / Los pulmones compañeros rezan / Vamos que se puede / Vamos juntos / Respirar y exhalar / Temer y esperanzar /Horacio en la batalla es torbellino de aires / Aire de tubos / Aire de pueblo y patria que siempre es aire con destino / De sueños no sedados / Cuidando al que te miró una vez con melancolía y brillo esta vez en los ojos, no la pluma para decirte / Hermano, me entristece la Patria.

La despedida de los trabajadoresde la Biblioteca Nacional

El Director Compañero

Escritor, ensayista y pensador lúcido de nuestra Patria, hoy acaba de partir nuestro compañero Horacio González.

Durante sus años como Director de la Biblioteca Nacional hizo de nuestra institución un lugar único, donde las diversas corrientes del pensamiento y la cultura nacional nutrieron una gestión siempre abierta a la pluralidad. Su obra fue tan creativa como prolífica, haciendo que nuestra casa crezca tanto en lo bibliotecológico como en su carácter de espacio para el debate y la difusión cultural.

A los trabajadores y trabajadoras de la casa siempre nos trató como un compañero. Aún en el vendaval de las inevitables controversias, nunca dejó de entender y propiciar un ambiente de conquistas y más derechos laborales. Horacio González, el Director Compañero, no era solo un hombre de erudición, era una persona que hacía de su saber una herramienta para imaginar una mejor comunidad de trabajo, una que fuera tan crítica como comprometida y potente.

Sus aristas fueron y serán infinitas. Sus libros y los registros de sus charlas inmensas quedan como legado para nuestra Patria, el continente y el mundo. “Sin nosotros no somos nada” nos dijo el día que se despidió de sus tareas en la Biblioteca Nacional. Nunca olvidaremos estas palabras ni la pelea que le dio al virus hasta el último día.

Las trabajadoras y trabajadores lo despedimos hoy con un inmenso dolor. Nos ponemos a disposición de su familia.

Lloramos su partida con el único e indivisible sentimiento que puede generar en cada unx de nosotrxs el recuerdo de cada momento que vivimos con él. Así lo atesoramos, porque Horacio es eso: un tesoro de nuestro pueblo.

Junta Interna
ATE Biblioteca Nacional