Trabajadores del Garrahan y el Gutiérrez reclaman mejoras salariales:

Han pasado casi 16 meses desde que la pandemia llegó a la Argentina. La tragedia del Covid-19 sacó varias cuestiones a la superficie. Entre ellas tomó más visibilidad la precariedad salarial de amplios sectores de los trabajadores de salud pública, entre ellos los de la Ciudad de Buenos Aires. Hay dos reclamos que esta semana tienen como protagonistas a los trabajadores de los principales hospitales pediátricos de la Ciudad, el Garrahan, que depende de Nación, y el Ricardo Gutiérrez, que está bajo la órbita del Ministerio de Salud porteño conducido por Fernán Quirós.

Las demandas centrales son dos. Primera: recomposición salarial y elevar el piso inicial. Segunda: que no se convoque a los trabajadores con factores de riesgo aunque hayan sido vacunados, teniendo en cuenta las nuevas cepas del Covid-19 y su posible mayor agresividad.

En el caso de los trabajadores del Gutiérrez, por ahora no hubo medidas de fuerza. Realizarán una conferencia de prensa este viernes 25 de junio a las 11 de la mañana para difundir sus demandas.

Claudia Berrondo, presidenta de la filial de ese hospital de la Asociación de Médicos Municipales, habló con Diario Z. “Lo primero que ponemos sobre la mesa es que el gobierno porteño no puede exigirles a los trabajadores dispensados por factores de riesgo que vuelvan”, dijo la médica. “Tenemos todavía compañeros que no terminaron de vacunarse por distintos motivos. Además, sabemos que las nuevas cepas son más agresivas y contagiosas. El hospital no está colapsado ni nada similar en este momento. Entonces no hace falta forzarlos a volver”.

“Lo primero que ponemos sobre la mesa es que el gobierno porteño no puede exigirles a los trabajadores dispensados por factores de riesgo que vuelvan”.

Claudia Berrondo, presidenta de la filial de Médicos Municipales en el Hospital Ricardo Gutiérrez.

El otro punto fundamental señalado por Berrondo es la recomposición salarial. “El año pasado el aumento fue de 35%, pero al anualizarlo es menor porque depende de en qué mes comenzó a correr”.

Según la referente, un médico residente que recién comienza cobra entre 50 y 55 mil pesos en mano, mientras que los que ya ingresaron alcanzan los 65 mil y los enfermeros alrededor de 45 mil. Son valores están levemente por encima o directamente por debajo de la canasta básica familiar que el INDEC determina para no quedar debajo de la línea de pobreza, que se ubica alrededor de 64 mil pesos mensuales. Los trabajadores reclaman un salario inicial que duplique estas cifras.

“Ahora se están cerrando paritarias por encima del 40 por ciento y bonos fijos de 100 mil. Son montos que están lejísimos de lo que se ofrece a quienes nos ocupamos de la pandemia. Necesitamos más personal, que se amplíen los nombramientos-dijo Berrondo-. Hay mucho maltrato en todo sentido. La vacantes de concurrencia se redujeron a un tercio de las que había el año pasado”.  

“Nosotros reclamamos un aumento de 50% en una sola cuota. Y un salario inicial de 90 mil pesos. Queremos que se reconozcan nuestras condiciones agobiantes de trabajo. Nos pusimos al hombro la pandemia”.

Ivonne Malla, especialista en Hepatología infantil, delegada del Hospital Garrahan.

En el Hospital Garraham, los trabajadores realizaron hoy un paro de 7 a 21 horas este jueves 24 de junio y repetirán la medida el día sábado. Ivonne Malla, especialista en hepatología infantil y delegada en el Garrahan, le dijo a Diario Z: “El año pasado se había dado un aumento del  25 por ciento y luego habíamos logrado un 10 por ciento más con los reclamos que hicimos. Ahora, este año, que a todos los empleados del Estado Nacional les dan un 35%, a nosotros nos dicen que el 10 del año pasado fue a cuenta de esta paritaria y nos quieren reconocer sólo el 25”.

“Nosotros reclamamos un aumento de 50% en una sola cuota-agregó Malla-. Y un salario inicial de 90 mil pesos. Queremos que se reconozcan nuestras condiciones agobiantes de trabajo. Nos pusimos al hombro la pandemia”.

Al igual que en el Gutiérrez, otro de los reclamos es que no se obligue a concurrir al hospital a los trabajadores que estaban dispensados por factores de riesgo.  “Hay trabajadores con obesidad y diabetes, que por haber sido vacunados los obligaron a volver”. Sobre la situación de la pandemia de Covid-19 en hospital, la hepatóloga  señaló: “Tenemos entre 30 y 33 pacientes internados. El hospital no está desbordado. Son pacientes nuestros que tenían patologías previas”.