Otra mujer denunció que fue abusada en el Sanatorio Güemes mientras estaba anestesiada

Una mujer que el jueves se sometió a una intervención quirúrgica en el Sanatorio Güemes, en el barrio de Palermo, denunció que fue violada mientras estaba bajo los efectos de la anestesia. Con ella, ya  son tres las víctimas de violencia sexual identificadas en ese centro médico desde agosto del año pasado. Y con una metodología muy similar, mientras estaban anestesiadas.

El hecho ocurrió la semana pasada. Fue detenido un camillero cuyo nombre no trascendió, en el marco de la causa por “abuso sexual doblemente agravado”. Quien está a cargo de la investigación es el Juzgado Criminal y Correccional 19 a cargo de Diego Slopski.

“Hace aproximadamente un año que me están llegando denuncias de mujeres de distintas edades y características que no se conocen entre sí. Sin embargo, todas relatan ciertas irregularidades con el anestesista y que cuando recobran el conocimiento, tras una intervención quirúrgica, se encuentran con lesiones vaginales, anales, hematomas y un dolor terrible”, le contó a la agencia Télam Raquel Hermida Leyenda, abogada de las tres víctimas.

En el último episodio fue más evidente el ataque. La víctima se despertó ensangrentada por un desgarro en su zona genital y tuvo que recibir atención médica específica para esas lesiones.

Dado que aún está convaleciente por una cirugía en una de sus piernas, la mujer permanece internada en el sanatorio con custodia de la Policía Federal y hoy estaba previsto que ratifique su denuncia.

“Lo llamativo del caso es que el abusador no sólo busca inconsciencia de las víctimas sino que busca dañarlas. Y dado que los abusos se producen después de las intervenciones, el riesgo es mayor y se pone en juego el resultado de la cirugía”, agregó Hermida Leyenda.

La abogada explicó que se presume que los abusos serían cometidos “por una persona con mucha fuerza física o por dos personas” y “en un lugar ubicado al costado del quirófano” donde se recuperan quienes salen de una cirugía.

Respecto a las dos casos anteriores, la abogada detalló que la investigación se encuentra estancada porque “fueron adulteradas” las grabaciones de video registradas durante la operación.

“Creo que nadie habla porque hay un miedo de perder el trabajo y eso exige de una persona de poder controlando que nadie delate. Si el responsable fuera sólo un camillero, ya habría saltado antes”, aseguró la profesional.