Exigen que la Ciudad se sume a la ley nacional de desarrollo de la enfermería

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

La Ley Nacional de Formación y Desarrollo de la Enfermería, impulsada por el gobierno nacional, comenzó a debatirse en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación, bajo la atenta mirada de los colectivos de trabajadores de la salud, en especial de la Ciudad, donde todavía las y los enfermeros no fueron incorporados a la carrera de salud.

Según explicaron los promotores de la iniciativa, el proyecto tiene como objetivo mejorar la “calidad de las trayectorias profesionales, fortalecer el sistema sanitario aumentando el personal y a las enfermeras/os en su formación continua”. De acuerdo con el texto en debate, se proveerá de recursos a instituciones formadoras de enfermería y se establecerá un sistema de becas a estudiantes de instituciones públicas y privadas de todo el país.

Además, la iniciativa establece el derecho a acceder a mayores calificaciones y preparación para el desarrollo de su profesión. Entre otras cuestiones, se agregan líneas de becas destinadas a auxiliares de enfermería para que validen sus conocimientos y puedan acceder a tecnicaturas y licenciaturas, a la vez que se incluyen capacitaciones de actualización para que cuenten con mejores herramientas.

Y en la Ciudad, qué

Rodolfo Arrechea, enfermero y delegado de ATE del Hospital Rivadavia, dijo a Diario Z que en el sector la noticia cayó muy bien, luego de más de un año en el que la pandemia dejó al descubierto las falencias del sistema de salud. “Es un gran paso que da el Congreso, nos da alegría y esperanza de que esto suceda también en la Ciudad”, expresó Arrechea, en relación a la acuciante realidad que vive el sector de enfermería.

Recientemente, en los hospitales porteños se produjo un éxodo masivo de profesionales de la enfermería, cuyos contratos temporales estaban atravesados por la precariedad. Según contó a Diario Z Héctor Ortiz, enfermero del Durand, sólo en ese hospital renunciaron más de 50 enfermeras debido a las “malas condiciones” de trabajo. “El maltrato es enorme, no sólo en enfermería, también con los técnicos, camilleros. Los sueldos son de entre 40 y 46 mil pesos, ni siquiera proveen de indumentaria, ni comida, tampoco reconocimiento para los licenciados”, contó Ortiz.

“La ley nos parece una gran iniciativa. Lo venimos diciendo hace rato, la Nación a diferencia de la Ciudad reconoce como profesionales a los licenciados en enfermería. Esto es una gran diferencia. Es una negación que no sabemos a qué obedece”, explicó Arrechea. Al mismo tiempo, el dirigente de ATE planteó una posible modificación del proyecto, para incorporar “una paritaria de todos los trabajadores de la salud, como los docentes”. “Queremos extenderlo a todos los territorios y esto no tiene que ver sólo con los salarios, sino con incentivar la formación profesional”, remarcó.

Sin embargo, desde la Asociación de Licenciados en Enfermería (ALE) se mostraron más cautos a la hora de evaluar el proyecto impulsado por el Ejecutivo nacional. “Los bajos salarios y la precarización laboral, que obliga al pluriempleo nos agota y agobia”, dijo a Diario Z Andrea Ramírez, enfermera del Hospital Ramos Mejía.

“Tenemos las licencias suspendidas, falta de personal y no somos reconocidas profesionalmente en la mayoría del país, principalmente en la Ciudad. Son aspectos que no tienen una respuesta concreta en la ley”, remarcó.

Al respecto, Ramírez pidió que en el texto del proyecto se le exija a cada jurisdicción la “obligatoriedad de incluir a la enfermería a las respectivas carreras y escalafones profesionales de la salud”.

Carolina Cáceres, enfermera del Hospital Tornú, exigió también que convoquen a los y las dirigentes del sector para discutir lo que considera “situaciones sensibles y graves”, como la “co-responsabilidad de las ART y la Superintendencia de Riesgo de Trabajo y la de Salud en el incumplimiento de las indemnizaciones y pensiones a familiares”.

“Se les demora el otorgamiento de las indemnizaciones hasta un año, y una pensión especial votada el año pasado por el Congreso Nacional para el personal de salud muerto en pandemia, todavía no se reglamenta y no es reconocido. Estas son prioridades que en este proyecto no están incluidos”, concluyó.