Demuelen la Escuela-Taller del Casco Histórico con la excusa de que tiene que pasar el Metrobus

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

El emblemático edificio de la Escuela-Taller, ubicado en la avenida Brasil 200, esquina Paseo Colón, tiene los días contados. Luego de una larga disputa judicial, la Justicia porteña levantó este 7 de julio la cautelar que había frenado la demolición del inmueble ordenada en 2019 por el gobierno porteño.

Horacio Rodríguez Larreta busca liberar ese espacio para que circule el Metrobus Paseo Colón. Sin demoras, tras el fallo, en la fachada de la escuela apareció un cartel que anuncia la noticia tan temida por una comunidad educativa conformada por 280 alumnos que ahora deberán mudarse a otro edificio que, aseguran, es de mucha menor calidad.

La historia comenzó el 14 de junio de 2019, cuando el gobierno publicó una resolución en el Boletín Oficial: el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte de la Ciudad invertiría $8.987.552 para derribar el edificio. Los directivos, profesores y alumnos de la Escuela Taller se enteraron por los medios. La situación hasta entonces estaba lejos de ser la ideal. Un año antes habían sufrido un recorte de 21 millones de pesos que iban a destinarse a infraestructura y mantenimiento. Por la falta de fondos, durante el primer semestre de 2018 esta prestigiosa escuela de artes y oficios, única en la Ciudad, no funcionó.

“Hasta ese momento pensábamos que iban a recortar una parte del edificio para que pudiera pasar el Metrobús y hacer una planta más. De buenas a primeras, decidieron que no”, cuenta a Diario Z Jorge Moyano, alumno de 2do año de ornamentación edilicia. Ya en la primera audiencia judicial, la comunidad educativa se encontró con funcionarios del gobierno decididos a avanzar sobre el inmueble, sin ninguna otra consideración.

Moyano, que participó de esas reuniones, relata que el gobierno ofreció de entrada el edificio al que ahora se mudarán, ubicado en Alsina 963. “Nosotros evaluamos la situación y vimos que era muy difícil frenar la demolición, así que queríamos asegurarnos la continuidad de la escuela. Ellos dijeron que la otra sede ya estaba lista, pero cuando la justicia hizo una inspección ocular,  no encontraron matafuegos y había filtraciones, entre otros problemas de infraestructura”, cuenta.

Las características especiales de esta escuela también complejizan el proceso de mudanza. “Tuvieron que hacer pruebas de audios porque en la escuela usamos sierras, caladoras, amoladoras… no tenían idea de cómo iba a impactar en los vecinos”, señala Moyano.

La escuela Taller del Casco Histórico fue creada en el 2001 como un establecimiento de formación en artes y oficios y está orientada a la conservación y restauración de bienes culturales de valor patrimonial y a la producción de objetos de elaboración artesanal. Los alumnos aprenden técnicas de producción de objetos en yeso con moldes tradicionales destinados a la ornamentación de espacios públicos exteriores e interiores, técnicas de restauración de mobiliario en madera, elaboración de instrumentos de cuerdas, desarrollo y resignificación de la técnica moral de esgrafiado, utilización de resina poliéster para elaboración de réplicas y moldes, y desarrollo de prácticas de albañilería de obra especializada en restauración edilicia, entre otras habilidades.

Además, tiene un gran valor simbólico, patrimonial y cultural

no sólo para la comunidad educativa, sino también para la Ciudad. “Es un edificio antiguo y es el único que queda en esa zona porque todo lo demás fue demolido. El otro que quedaba similar a este, era el edificio Marconetti, que fue una verdadera lástima. En el sótano de la escuela taller todavía están los murales que se pintaron para filmar la película Tango Feroz”, cuentan a Diario Z desde Casco Histórico Protege, una organización enfocada a defender el valor urbano de esa porción de la ciudad.

Desde la misma entidad, califican a esta demolición como una “pérdida invaluable”. “No tiene sentido la demolición. Lo que sostenemos es que el Metrobús puede convivir con la Escuela-Taller. La avenida Cabildo tiene el mismo ancho que Paseo Colón, y además pasan más colectivos. ¿Cuál es el sentido de esta demolición? No tiene ningún criterio, pero al mismo tiempo vemos el avance de proyectos inmobiliarios, en especial sobre el Parque Lezama”, añaden.

Una mudanza a la fuerza, de madrugada

Por el amparo, el Gobierno de la Ciudad no pudo demoler la escuela del Casco Histórico pero la vació.

Una noche de diciembre, en plena madrugada y con la pandemia todavía marcando límites a la circulación, el gobierno porteño realizó intempestivamente la mudanza de la escuela hacia el inmueble que, todavía, no estaba en condiciones. “Tuvimos que volver a la Justicia, pero ya estaba hecho. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo. Es decir, hicieron lo que quisieron, a pesar de que estaba vigente la cautelar. A todo esto, todavía no volvimos a tener clases presenciales”, se queja Moyano.

Según relata el alumno, la nueva sede “no tiene comparación con lo que era nuestro edificio”. “Lo que nos dieron es una caja de zapatos, cerrada, sólo tiene aire y luz en el medio, pero muy poco. Teóricamente ahí pondrían un equipo de contracción forzada de aire. El edificio está bastante deteriorado. Ocuparíamos tres plantas, pero ya hay uno de los ascensores que dejó de andar. Y al día de hoy, no sabemos si anda el montacargas, que es clave para nosotros”, detalla.