Claudia Piñeiro: “La educación de la Universidad de Buenos Aires es amplia y universal”

Por Eva Marabotto. Télam.

No muchos saben que Claudia Piñeiro, la autora de “Las viudas de los jueves” o “Catedrales”, entre otras producciones literarias, estudió Ciencias Económicas en la UBA -carrera con más números que letras- y que además ejerció una década como contadora.

“En 1978 -cuenta a Télam- tenía que elegir una carrera y en realidad quería estudiar Sociología -recuerda hoy Claudia Piñeiro- pero la dictadura ese año cerró las carreras humanísticas. Entonces tuve que elegir entre lo que quedaba y escogí Ciencias Económicas. En ese momento se daba examen de ingreso y el de Ciencias Económicas implicaba Matemáticas e Historia, dos disciplinas que me gustaban. Pero como siempre tenía miedo de que no me fuera bien, di también el ingreso al profesorado de Matemáticas, que por entonces quedaba sobre Avenida de Mayo”.

Y agrega: “Entré a las dos carreras pero me quedé con Ciencias Económicas. Estudié ahí y en cuatro años me recibí de contadora porque di un año libre. Era bastante estudiosa y tuve el mejor promedio de mi promoción”.

“Me encantaba estudiar ahí -revela la escritora-. Por más que fue una carrera que luego no ejercí, la preparación en la UBA es amplia, universal, no es como otras, por ejemplo las norteamericanas, que van muy a lo concreto de lo que vos vas a estudiar. Yo tenía Historia, Filosofía, Lógica, Geografía y un montón de cosas que te ampliaban el horizonte de la carrera técnica, en mi caso contabilidad”, dice.

“Otra cosa que hizo la UBA fue enseñarme a trabajar y a conseguir un buen trabajo. Pude entrar a uno de los mejores estudios contables de Buenos Aires gracias a haber hecho una buena carrera. Además por aquellos años solamente tomaban egresados de la UBA, no de las privadas. Entonces había muchos motivos por los cuales la universidad pública te abría el paso”, reflexiona Piñeiro.

“Claramente la contabilidad y la literatura son carreras distintas -admite Claudia- pero cuando empecé a trabajar como guionista en equipos de trabajo, me di cuenta de que yo tenía un mayor método de trabajo, el que me dio la universidad. Eso es muy importante cuando escribís el guion de una serie y tenés que tener 50 páginas para el día siguiente”.

“En la UBA he tenido profesores que eran los autores de los libros con los que nosotros estudiábamos. Leías el libro de tal y ese tal venía y te daba la clase. Eran profesionales sumamente reconocidos, que daban conferencias por todos lados, y los tenías ahí, al frente de tu clase”, cuenta orgullosa Piñeiro, que en sus años de estudiante compartió Ciencias Económicas con Mercedes Marcó del Pont y Martín Redrado, entre otros prestigiosos profesionales.