Costanera Sur: modifican el convenio entre Larreta e IRSA y eso permite que los Elzstain retengan la parte del predio que deberían ceder a la Ciudad

El gobierno porteño y la empresa IRSA, propietaria de las 71 hectáreas en la Costanera Sur donde proyecta construir Costa urbana, un barrio náutico privado, firmaron una modificación al convenio urbanístico que lo habilitó. El cambio afecta los alcances que tendrá la cesión de tierras al Estado contemplada en el acuerdo.

La modificación al convenio urbanístico, a la que tuvo acceso Télam, tiene fecha del 9 de agosto y fue enviada por la administración porteña a la Legislatura. A cambio de la rezonificación del predio -indispensable para contruir las torres y los accesos privados al río- se suponía que IRSA iba a entregar al dominio público de la Ciudad una parte de las tierras.

La norma -que ya tuvo dictamen de dos comisiones- estipulaba que IRSA iba a “transferir al dominio del GCBA” 338 mil m2, el equivalente al 47.22% del total del terreno. Esa cesión incluía las calles, veredas y el terreno que ocuparía el nuevo parque público. Ahora, en cambio, habla de una cesión “gratuita al dominio público del GCBA” de esas mismas tierras.

“El dominio (a secas) es el derecho real de propiedad consagrado en el Código Civil y Comercial, implica que una cosa es tuya. En el caso de los bienes inmuebles, la cesión de ese derecho se materializa con una escritura”, explicó Gabriela Muzio, arquitecta y especialista en normativa urbanística.

“El dominio público es otra cosa, que tiene que ver con el uso colectivo de los bienes. Ceder el dominio -propiedad- de una cosa y ceder una cosa al dominio público no es lo mismo. Eso abre una zona más que difusa que deja una puerta abierta para que IRSA nunca ceda efectivamente la propiedad de la tierra que el Código Urbanístico ordena ceder a la Ciudad”, agregó Muzio.

El legislador porteño del Frente de Todos Javier Andrade, en Twitter, manifestó que “nos desayunamos que Horacio Rodríguez Larreta acaba de firmar una modificación al convenio con IRSA. El nuevo texto consolida las ventajas para el desarrollador inmobiliario y abre la puerta para que IRSA nunca ceda efectivamente la propiedad de la tierra que debe entregar a la Ciudad”.

.