Voto joven: reclaman trabajo, más bicisendas, más espacios públicos y créditos para la vivienda

Por Demián Verduga. Redacción Z

En la Ciudad de Buenos Aires hay alrededor de 2.5 millones de personas habilitadas para votar en las próximas PASO del 12 de septiembre. Sobre ese total, unas 600 mil, cerca del 30 por ciento, tienen entre 16 y 29 años. En esta elección -además- se suman algo más de 65 mil adolescentes de entre 16 y 17 años que sufragarán por primera vez. Es un segmento etario que ha sufrido el año y medio de pandemia de un modo particular. ¿Cuánto cambiaron sus percepciones y demandas por el impacto del Covid-19? ¿Qué pasa con voto joven porteño?

Según los consultores que hablaron con Diario Z, la pandemia tuvo un impacto en las demandas de la juventud y especialmente en el ánimo, aunque hay otras expectativas que siguen siendo las mismas.   

“El principal problema para los jóvenes, que aparece siempre, es el tema del empleo. La demanda de conseguir trabajo o quizás un mejor trabajo es algo recurrente”, le dijo a este medio Fernando Larrosa, director de la consultora Ceis. “Por supuesto que este reclamo es más fuerte entre los jóvenes de sectores populares, pero es un tema transversal”.  

Larrosa sostuvo que este reclamo se da en todo el país pero que en la Ciudad tiene elementos distintivos. El sociólogo destacó que, en comparación con otros distritos, la capital tiene mayor porción de población con las necesidades básicas mejor resueltas.

“A diferencia de otros distritos, los votantes jóvenes porteños tienen demandas de carácter urbano: más espacios públicos, más bicisendas, transitar fácilmente por la Ciudad.”

Fernando Larrosa, director de la consultora Ceis.

“Esto marca algunas diferencias -destacó el sociólogo-. El tema del empleo está primero. Es el principal problema para el 30% de los jóvenes porteños. En otras provincias ese porcentaje está arriba del 50%. Y por otro lado hay cierto tipo de demandas que son muy de la juventud de la Ciudad. El reclamo por mayores posibilidades de utilización del espacio público es muy alta. Está debajo del tema del empleo, pero muy cerca”.

Los jóvenes porteños demandan más bicisendas y mayor posibilidad de utilizar el espacio público

Al ser consultado sobre qué  implica el mayor uso de espacio público, Larrosa remarcó: “Desde que se hagan más bicisendas para poder movilizarse de esa forma, hasta que se agreguen plazas. Hay un reclamo muy fuerte en los jóvenes de poder realizar actividades y utilizar el espacio público y que haya más de estas opciones”.  

“Lo mismo ocurre con el ordenamiento del tránsito para poder trasladarse de un modo más ágil. Son demandas muy urbanas que no es fácil encontrar en otros distritos con esa intensidad”, destacó el consultor.

La desazón

Entre los tantos cambios que provocó la pandemia estuvo el impacto de las restricciones en la vida social. De hecho, el objetivo fundamental de esas medidas era interrumpir lo más posible esas actividades, en las que se suelen producir la mayor parte de los contagios. Desde las milongas a los boliches de música electrónica. Del teatro alternativo a los recitales de rock, la vida social de los jóvenes sufrió un mazazo con el Covid-19.  

Esto, según el consultor Ricardo Rouvier, ha tenido un efecto político en este sector del electorado y especialmente entre los de menos edad.  

“Hemos hecho mediciones en el segmento etario que va de 16 a 19 años en la Ciudad. Hay mucho desentusiasmo. Están muy escépticos con la política- le dijo Rouvier a Diario Z-. La pandemia le cayó mal a todo el mundo,  pero en ellos el impacto es este. No poder salir a la calle. No poder ir a recitales. Todo eso generó un clima de desazón. Por supuesto que puede cambiar -agregó el consultor-. Pero no es algo rápido.”

Los jóvenes de 16 a 19 años están muy escépticos con la política. El 50% dice que no irá a votar en las PASO.”

Ricardo Rouvier, consultor

Rouvier sostuvo que uno de los efectos palpables en ese rango etario -de 16 a 19- es falta de interés por las elecciones. “Aunque haya algún sector que puede encontrar en la derecha autodenominada libertaria un poco de rebeldía, son segmentos pequeños”, sostuvo Rouvier.

El consultor matizó sus datos señalando que la baja participación en las urnas es una tendencia que se está dando en las elecciones provinciales y “no se da sólo entre los jóvenes”.    

Respecto de las demandas, en jóvenes de mayor edad de los mencionados, Rouvier también puso el acento en el empleo y agregó algo más: “Hay otro reclamo muy fuerte que es el acceso al crédito de viviendas. No hay muchas sorpresas en esto. Son demandas permanentes en estos sectores”.

Larrosa, por su parte, retomó el tema del impacto de la pandemia y las medidas de restricción. “Algo que ocurría en las mediciones que teníamos el año pasado era que los jóvenes se veían a sí mismo lejos de la posibilidad de enfermarse y complicarse. Y esto hacía que estuvieran más enfrentados con las medidas de restricción. Los jóvenes eran los que más las desaprobaban, pero sobre todo el año pasado”.

En cuanto a las simpatías políticas, el sociólogo sostuvo que están más repartidas que hace unos años, aunque el Frente de Todos tiene una preeminencia.