Homenaje a Manuel Puig, hoy en el ciclo de Caras y Caretas

Olga Viglieca. Diario Z

Lo sepan o no, parte de la educación sentimental de los argentinos salió de su pluma. Juguetona, impiadosa, eximia, certera. Desde la sala del cine de un perdido pueblo de la pampa húmeda, General Villegas, aferrada su manito a la mano materna, Manuel Puig (1932-1990) fue construyendo un universo que desembocaría después en novelas inolvidables, algunas llevadas al cine.

La traición de Rita Hayworth, Boquitas Pintadas, El beso de la Mujer Araña, Pubis Angelical, entre otras, a las que hay que sumar su obra como dramaturgo.

Desde adolescente, Puig asumió que era homosexual. No vio razones para ocultarlo. Esta vocación erótica y el retrato descarnado de la vida cotidiana en General Villegas -y sus secretos- demoró que el pueblo natal lo bienquisiera.

Hacia 1971, Puig fundó el Frente de Liberación Homosexual con Juan José Sebrelli, Blas Matamoro y Néstor Perlongher.

Después vino la prohibición de The Buenos Aires Affair y las amenazas de la Triple A. Y el exilio. Puig viajó a México y ya no volvería a vivir en la Argentina. Cosmopolita, vivió en Roma, París, Londres, Estocolmo, México, Nueva York, Río de Janeiro y Cuernavaca sin olvidar aquello de que “pintarás tu aldea y pintarás el mundo”.

Murió el 22 de julio de 1990, en la bellísima Cuernavaca. Una de las seis personas que asistieron a su velatorio fue la escritora argenmex Tununa Mercado.

Este 19 de agosto, a las 19, en el ciclo Homenajes de la revista Caras y Caretas, Luis Gusmán, Fernando Noy y Graciela Goldchluck se reunirán en una mesa a hablar de Puig. Estarán presentes Tununa Mercado, María Seoane, Carlos Ulanovsky, José Amícola, Dany Mañas y Renata Schusseim.

“La muerte es lo peor porque la gente te olvida”, dijo alguna vez el más célebre de los villeguenses. Todos quedan invitados a conjurar ese temor conectándose al canal de Página 12 en youtube.