Energías renovables: estudian instalar molinos de energía eólica en el Río de la Plata

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

Parece ciencia ficción, pero no lo es. El paisaje de horizonte eterno del Río de la Plata podría verse atravesado por cientos, quizás miles, de molinos generadores de energía eólica con los que se buscaría contrarrestar la enorme masa de contaminantes que el AMBA vuelca cotidianamente sobre el ambiente. Así lo estudia un equipo del Departamento de Ingeniería e Investigaciones Tecnológicas de la Universidad Nacional de La Matanza (DIIT-UNLaM), que se encuentra analizando las posibilidades de generar energía eólica en el Río de la Plata, lo cual permitiría contribuir con la reducción de gases de efecto invernadero.

El trabajo en cuestión lleva como título “Estudio del potencial eólico en el litoral fluvial de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires”. Allí se evalúa la masa de aire en movimiento en el Río de la Plata a partir de registros de estaciones meteorológicas. “Los resultados son promisorios, gracias a las características del río”, explica a Diario Z Pablo Provenzano, director del estudio, ingeniero industrial y docente.

El crecimiento de la energía eólica es deslumbrante. Actualmente hay 743 GW de potencia eólica instalada en el mundo. Gracias a esto, se evitó la emisión de mil cien millones de dióxido de carbono durante todo un año, el equivalente a las emisiones anuales de América del Sur. En la Argentina, el desarrollo viene atrasado, pero también está en franco crecimiento.

“En el país se cuenta con 2600 MW de potencia instalada, cuando en el período 2005-2010 sólo había de 28 a 30 MW, un crecimiento que se debe a la instalación de molinos oleoeléctricos; la matriz energética a nivel mundial está virando hacia las energías renovables”, señala Provenzano.

La decisión de avanzar en estudios de factibilidad para el estuario del Río de la Plata está relacionada con el tamaño de la gran urbe que habita sus costas: “La demanda de energía en este sector, como también la emisión de dióxido de carbono, que es uno de los gases del efecto invernadero, es muy importante. La posibilidad de generar energías limpias, sin emisión de gases como la eólica y la solar, es uno de los objetivos de la actualidad, porque así podemos minimizar el efecto invernadero”, explica el director de las investigaciones.

“Si pudiéramos generar energía en esta área, nos ahorraríamos el transporte de la energía desde los centros que hoy proveen al AMBA. Hay que tener en cuenta que esas distancias, recorridas por redes de alta tensión, suponen una pérdida del 15% del total de la energía generada. Por eso es importante generarla en el lugar de consumo”, agrega.

Río de la Plata, un río único

En su parte más ancha, el Río de la Plata tiene 200 kilómetros. A la altura de la Ciudad, unos 50 kilómetros. “Es un río de dimensiones únicas, es una gran planicie conectada al mar abierto, lo cual permite que los vientos del océano atlántico ingresen sin encontrar obstáculos a través del río. De hecho, las sudestadas son un ejemplo de ese régimen de vientos”, describe Provenzano. En ese sentido, al evaluar el potencial de vientos con fines de producción energética, los resultados obtenidos “son promisorios”.

Para el investigador y docente de la Universidad de La Matanza, la posible instalación de molinos de energía eólica sobre la costa, incluso río adentro, podría acarrear otros efectos educativos. “Ver los molinos, para las personas que viven en localidades costeras como Buenos Aires, genera un efecto concientizador y ambientalista muy importante. Son equipos de grandes dimensiones, impactantes. Este es otro efecto deseado, generar una nueva conciencia más amigable con la cuestión ambiental. Incluso puede pensarse en términos turísticos”, concluye.