El regreso de los call centers: acusan al gobierno porteño de hacer “uso indebido” de datos personales en la campaña electoral

La organización Defensoría de Laburantes denunció que el gobierno porteño hace “uso de datos personales en forma indebida” y contrata trabajadoras de forma “precaria” para la campaña electoral de cara a las PASO.

Según informó la organización a través de un comunicado, trabajadoras de un call center denunciaron que son “obligadas a hacer campaña electoral para María Eugenia Vidal y Diego Santilli” usando datos provistos por la Línea 147 del gobierno de la Ciudad. 

“El uso de datos personales de la ciudadanía que están en poder del Estado, como los que recolecta el 147 o diversos mecanismos para relacionarse con el gobierno de la Ciudad, es un problema grave“, dijo Diario Z Beatriz Busaniche, especialista en protección de datos personales y referente de la Fundación Vía Libre. Busaniche recurre al ejemplo de la inscripción de alumnos y alumnas en una escuela pública, donde se requiere la entrega de muchísimos datos de contacto con la familia.

La ley de protección de datos establece que esos datos no pueden ser utilizados para una finalidad diferente para la cual fueron recolectados, por ejemplo para una campaña electoral“, advirtió. “Acá -en referencia a la denuncia realizada por la Defensora de Laburantes- hay un uso espúreo de la base de datos del Estado que es utilizada para la campaña electoral: es un uso ilegítimo e ilegal de un recurso público“, añadió.

“Precarizan de forma sistemática a trabajadoras jóvenes sin otra salida laboral, que son obligadas a trabajar sin registración alguna, 12 horas por día por un salario de pobreza. Son hostigadas, presionadas a trabajar sin descanso y obligadas a mentir para alcanzar objetivos políticos“, dijo Tamara Rossi, abogada de la Defensoría de Laburantes.

Se trata de trabajadoras del call center GIV S.R.L., quienes “ya iniciaron reclamos laborales contra los implicados”, agregaron en el comunicado.

Según el reclamo, la tarea asignada a las trabajadoras consistía en “llamar a las personas de un listado y proponerles tomar un café con alguno de los candidatos y en ningún momento podían decir de dónde conseguían los datos, sino que todo el tiempo debían fingir ser militantes voluntarias“. 

De acuerdo a lo informado por la Defensoría de Laburantes, “los datos fueron provistos por organismos estatales mediante la línea 147, a la cual se llama para hacer reclamos por servicios, consultas o para anotarse a la campaña de vacunación”.

“En medio de todo esto, los insultos y los maltratos eran constantes y había restricciones hasta para ir al baño, y tampoco se cumplió el protocolo para la prevención del Covid-19, ya que eran más de 70 compañeras sin elementos de higiene apropiados, con poca ventilación y distanciamiento, además de contar un solo baño habilitado”, añadieron.