Aislar solo al caso sospechoso hasta el hisopado: uno de los cambios que analiza la Ciudad para las escuelas

Luego de las vacaciones de invierno, la Ciudad de Buenos Aires planteó el regreso a la presencialidad total en las escuelas. La medida concreta fue abandonar el protocolo de distancia de 1,5 metros por alumno. Esa medida había reducido en muchos casos a la mitad la capacidad de las escuelas para tener a los chicos dentro de la institución. Por eso en algunos casos había clases dos o tres días por semana.

Sin embargo, hubo una parte del protocolo que se mantuvo. Fue el aislamiento preventivo de toda la burbuja ante la aparición de un caso sospechoso, algún alumno o docente con fiebre o síntomas como dolor de garganta y vómitos. Esto llevo a que se multiplicarán los grados que suspendían las clases, a pesar de caída generalizada de positivos de Covid.

Según los datos oficiales aportados por el Gobierno porteño a la página web del canal TN, en agosto debieron aislarse un 97% más de cursos por casos sospechosos que en julio. Se pasó de 2.679 burbujas aisladas  a 5.267. Y en la mayoría de los casos los testeos resultaron negativos.

¿Cuáles son las medidas que se están evaluando? Son básicamente dos opciones o quizás la utilización de ambas.

*Aislar a toda la burbuja cuando el caso sospechoso presente más de un síntoma.

*Aislar solamente al alumno o docente con síntomas y esperar el hisopado. Si diera positivo, recién entonces se aislaría a todo el curso.

El punto es que este cambio de protocolo se dará en el contexto del brote de casos de Covid-19 en la escuela ORT. Hasta ahora se confirmaron 60 positivos y a los que se ha realizado estudio genómico se confirmó que son de la variante Delta.

Al ser consultado por Diario Z, desde el Ministerio de Educación porteño señalaron que “aún no hay nada concreto”. “Está todo en discusión”.