Asbesto en el Subte: la Justicia ordena a Metrovías y Sbase que informe a los usuarios sobre la situación

La Justicia le ordenó a las empresas Metrovías y Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (Sbase) que tienen  la obligación de informar a los usuarios del servicio sobre la situación del asbesto en el subte. Y puntalmente sobre su derecho a participar y sumarse al amparo ambiental que los trabajadores presentaron en 2019.

La resolución fue tomada por el juzgado en lo Contencioso Administrativo número 12 de la Ciudad, a cargo de Alejandra Petrella. En ese juzgado se tramita el amparo presentado por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro.

La resolución, según informó el gremio, intima a las dos empresas a “publicar información en las estaciones de cabecera y las comunas” sobre la tramitación del expediente. “Y acerca de la posibilidad de los usuarios y de todos los que se consideren afectados de sumarse al amparo colectivo”. En rigor, terminaría obligando a la concesionaria y al gobierno porteño a reconocer públicamente la situación respecto del asbesto, que los trabajadores vienen denunciando desde 2018.    

El fallo judicial ordena a la empresa que informe a los usuarios sobre la posibilidad de adherirse al amparo colectivo si se sienten afectados por la presencia de asbesto.

“Es una novedad muy importante. Esto los pone ante la obligación de dar cuenta de lo que está pasando y que los usuarios lo sepan. La empresa se resiste a reconocer que es un problema generalizado y no puntual”, le dijeron a Diario Z desde el gremio.  

Esta semana, además, hubo dos encuentros de la comisión formada por el sindicato, la empresa, y distintas áreas del Gobierno de la Ciudad, en la que se tratar el tema del asbesto. El primer encuentro se produjo el martes 21 de septiembre y el segundo el jueves 23. El acuerdo que surgió de ambas reuniones quedó plasmado en dos actas. La empresa se hará de una limpieza industrial del taller Roncagua, entre 9 y el 12 de octubre. Es el lugar en el que se estacionan y arreglan los coches de la línea B y donde se detectaron varios trabajadores con afecciones producto del contacto con el asbesto.  

Además, Metrovías se comprometió a instalar un “sistema de ventilación forzada” en distintas áreas del subte. En el segundo encuentro el sindicato solicitó poder fiscalizar las tareas de la empresa. Ese pedido quedó por ahora en estudio.

El problema del asbesto en el subte porteño salió a la luz pública en el 2018. Fue cuando los trabajadores del Metro de Madrid denunciaron que en los coches CAF5000 había asbesto. El subte porteño había comprado 24 de esas unidades justamente a la capital española en 2011. A partir de allí, los propios trabajadores comenzaron a investigar por su cuenta y descubrieron que la distribución del material cancerígeno era un problema mucho más generalizado en el subte.