La Escuela 19 de Soldati, donde Acuña sumarió a docentes, “presenta falencias estructurales que pone en riesgo” a la comunidad educativa

Por Franco Spinetta

El cruce entre un funcionario del Ministerio de Educación y un grupo de docentes de la Escuela Nº 19 “José Martí”, del barrio Ramón Carrillo (Villa Soldati), tiene un trasfondo de larga data y poco mencionado en las crónicas del suceso: los serios problemas edilicios del establecimiento educativo en cuestión.

“El inmueble no reúne condiciones edilicias adecuadas, presenta falencias estructurales que ponen en riesgo la integridad física de toda persona que lo frecuenta.”

defensoria del pueblo

Un informe de la Defensoría del Pueblo y un proyecto presentado en la Legislatura son los antecedentes inmediatos que le dan contexto al reclamo de los docentes sumariados por expresar su descontento con una visita oficial a la escuela.

En su relevamiento, la Defensoría describe la situación edilicia de la institución y concluye que “el inmueble no reúne las condiciones edilicias adecuadas, presentando falencias estructurales que ponen en riesgo la integridad física de toda persona que lo frecuenta”.

También en la Legislatura

Esta información fue la base de un proyecto presentado por la legisladora del Frente de Todos, María Bielli, quien le exigió al Poder Ejecutivo que “arbitre las medidas necesarias para garantizar la realización de las obras de mantenimiento y puesta en valor del edificio”.

“Yo recorro muchas escuelas, pero es díficil ver una escuela tan deteriorada como ésta.”

Legisladora maria belli, FdT

La iniciativa presentada por Bielli no pudo ser más oportuna. Su ingreso a las oficinas parlamentarias se produjo el mismo día en que el director General de Educación de Gestión Estatal, Fabián Capponi, se trenzaba en una discusión con los docentes de la José Martí.

“Este reclamo no es nuevo”, dice la diputada porteña a Diario Z. “Una semana antes de la vuelta a la presencialidad los docentes ya venían reclamando. Yo recorro muchas escuelas, pero es difícil ver una escuela tan deteriorada como esta”, asegura.

“La escuela 19 está en Villa Soldati, la mayoría de los chicos no tiene conectividad, los docentes hicieron un trabajo impresionante y están sobrepasados.”

Radiografía de un abandono peligroso

Ventiladores que no funcionan, problemas en la instalación eléctrica, aislantes térmicos con desgarramientos y puertas de acceso y salida al patio que no funcionan, “pudiendo generar situaciones potencialmente peligrosas para la integridad física de estudiantes y docentes en caso de tener que realizar una evacuación de emergencia”, son algunas de las falencias detectadas por la Defensoría.

Las aulas presentan goteras y filtraciones, como así también ventanas con vidrios crudos o astillables, lo cual resulta altamente peligroso en caso de rotura”, continúa el informe.

En los baños, los inspectores enumeran: “Faltante de artefactos eléctricos, englobamiento de azulejos, faltante de cielorraso, mingitorios y puertas de acceso”. Además, “rejillas tapadas que generan desbordes los días de lluvia; el ascensor fuera de servicio sin ninguna señalización que lo indique; luces de emergencia con la batería agotada; ausencia de carteles de señalización en caso de evacuación; y los nichos de las mangueras en su mayoría se encuentran deteriorados”.

Bielli remarca que el “mantenimiento está tercerizado, pero los plazos no se cumplen”. “Este es el foco de discusión, el episodio con los docentes expresa el hartazgo, es el corolario. La escuela está en Villa Soldati, la mayoría de los chicos no tiene conectividad, los docentes hicieron un trabajo impresionante y están sobrepasados”, agrega la legisladora, quien a su vez revela que en el comienzo de clases de este año, tuvieron que juntar dinero para comprar los termómetros ya que el gobierno no los había mandado.