Parque Saavedra: vecinos se oponen a desentubar 500 metros del arroyo Medrano

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

Más de un centenar de vecinos del barrio de Saavedra reiteraron su desacuerdo con el proyecto del gobierno de la Ciudad para desentubar una porción del arroyo Medrano, a lo largo de 500 metros dentro del Parque Saavedra.

Se trató de una convocatoria realizada el domingo 26 de septiembre por el Club de Amigos del Parque Saavedra, una entidad que promueve la junta de firmas para elevar un petitorio ante el Ejecutivo porteño y las autoridades de la Comuna 12. Según consignó el sitio Saavedra Online, en esta oportunidad, los vecinos se reunieron sobre la lomita del parque, el sitio más elevado, donde los organizadores colocaron un cartel con la leyenda “El espacio público no se negocia”.

Durante el encuentro, se repitieron preocupaciones comunes que ya habían sido expresadas en la primera convocatoria llevada a cabo a principios de septiembre: el temor por las inundaciones, la pérdida de espacios verdes y el gasto de fondos públicos para una obra que consideran innecesaria. En esta oportunidad, también se advirtió que el gobierno estaría embelleciendo el parque para promover la construcción de torres alrededor, algo que sucedió en otras zonas de la Ciudad, como en La Paternal.

¿De qué se trata la obra?

El proyecto que despertó preocupación entre los vecinos de Saavedra es una iniciativa encuadrada en el Plan Hidráulico de la Ciudad, financiada por el Banco Mundial, con el que buscan construir aliviadores para los arroyos entubados que desembocan en el Río de la Plata. En ese contexto, la secretaría de Transporte y Obras Públicas proyecta reabrir 530 metros del arroyo Medrano a la altura de Parque Saavedra, cuyo cauce está entubado desde hace más de 80 años.

Por el momento, la única comunicación oficial fue un llamado a una convocatoria a empresas, publicada el 25 de agosto, para realizar un estudio de impacto ambiental y social. Al contramano de las preocupaciones vecinales, desde el gobierno aclararon que la obra busca “mitigar el impacto de las inundaciones, generar espacios de disfrute e interacción y, sobre todo, recuperar la relación entre las personas y el agua en la Ciudad”.

Para Martín Civeira, ingeniero con orientación hidráulica (UBA), “la iniciativa es interesante, se han hecho cosas parecidas en otros lados”. “El problema que le veo al proyecto del Medrano es que no hubo una comunicación oficial. Si los vecinos se enteran por los diarios que le vas a traer el arroyo otra vez a la vista… es difícil”, dijo a Diario Z.

De la información pública disponible, que abarca sólo los lineamientos generales del proyecto, puede decirse que el gobierno busca traer nuevamente a la superficie una porción del Medrano, con una capacidad de 50 millones de litros de agua y una profundidad de 70 centímetros. Además, habría un paseo en las márgenes, los árboles serán preservados y los usos que actualmente se les dan al parque no se verán afectados.

Para paliar el creciente nivel de polución de las aguas, el Ejecutivo informó que esa porción visible se alimentará con las napas. El tema no es menor: de acuerdo con un informe de la Defensoría del Pueblo, el problema recurrente de las inundaciones y anegamientos resulta agravado por la contaminación que afecta a sus aguas. El informe de laboratorio confirmó que cuando ingresan al subsuelo porteño, “las aguas del Medrano ya se encuentran severamente contaminadas (…) Esta contaminación se incrementa sensiblemente a lo largo de su recorrido bajo la Ciudad hasta revelar valores de deterioro mucho más severos en su desembocadura, donde diariamente se practican actividades náuticas y de pesca. La observación satelital muestra con claridad que el agua contaminada se desplaza hacia el sur e invade la zona costera”.