Un tercio de los porteños sigue trabajando de modo virtual y la mitad prefiere un sistema mixto

La pandemia modificó de un día para el otro la vida cotidiana. Los hábitos más incorporados a la rutina, los que se hacían de modo casi automático, se trastocaron. El que tuvo el impacto social más extendido fue el pase a la virtualidad escolar. Entre otras cosas porque no cambió sólo la vida de los chicos sino también la de los padres.    

El otro punto fue el trabajo virtual. Sus efectos son tan importantes que el Gobierno de la Ciudad está pensando cómo recrear la vida del microcentro porteño. Esto se explica porque se parte de la base que nada volverá a ser igual que antes de la pandemia en esa zona.

La cifra de personas que aún en el primer trimestre de este año seguían desempeñando sus labores con la modalidad del teletrabajo en CABA es enorme: más del 30 por ciento.  

Estos son algunos de los datos que arroja el informe elaborado por la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad, que analizó cuántos porteños seguían con su modalidad de trabajo modificada por el aislamiento social obligatorio en el primer trimestre del 2021. En ese momento, el aislamiento social seguía, pero había rubros, como  educación, que habían vuelto a cierta forma de presencialidad.   

La cifra exacta es de 30,8% del total de los trabajadores porteños trabajaba  desde su domicilio y con teletrabajo en el primer trimestre de este año. Ese número global no se distribuye de modo equitativo, ni en los rubros ni en los sectores empleadores.

Datos sobre cantidad de trabajadores que seguían en modo virtual en el primer trimestre de 2021.

Quienes cuentan con un trabajo registrado y en el sector privado fueron los que más cambiaron su modalidad. Al analizar los datos por empleadores, surge que en el sector privado, la mitad continuaba en el modo virtual en el primer trimestre de 2021. Y en el sector público ese porcentaje era del 26 por ciento. Esta diferencia tiene una se explicación. Cerca del 80% de los empleados estatales de la CABA se explican por los docentes, el personal de salud y de seguridad. Estas tres ramas del Estado ya funcionaban de modo presencial en los primeros tres meses de este año.

El 47 por ciento prefiere seguir con un sistema mixto, que intercale presencialidad y virtualidad.

Datos de la consultora de recursos humanos Randastad

Dentro del ámbito privado, el sector “servicios” es el que más pasó el modo virtual. Cuatro de cada 10 empleados en esa rama seguían en esta modalidad en el primer trimestre. En cambio, en el rubro de la industria y la construcción, lógicamente, fue solo el 13,6 por ciento.

Según la encuesta de la Dirección de Estadística, el sector que menos pudo adaptar sus tareas fue comercio. Sólo el 10,7% de trabajadores pasaron al teletrabajo o a su domicilio.

Seguir en casa

A estos números hay que sumarles otros. Parece haber aparecido un punto de encuentro entre las expectativas de los trabajadores y de las empresas en este punto. Desde inicio de este año, las mediciones de la firma especializada en recursos humanos Randstad arrojan que alrededor del 47% de las personas prefiere un formato mixto para trabajar cuando termine la pandemia.

Hay un  20% preferiría trabajar siempre desde su casa, y aún menos, un 6,  sostiene que quisiera volver al esquema prepandemia. Las opciones se completan con un 17% que elegiría que le dieran flexibilidad para cambiar con libertad sus horarios y un 6 que se inclina por un formato que le permita elegir cuándo hacer teletrabajo.

Esta semana se publicó un informe otra consultora del mismo rubro,  PwC, que entrevistó a empresarios. El 81% de las firmas relevadas manifestó que se inclinarán por el modelo mixto, entre presencial y virtual. Los modelos que se imponen darían el mismo resultado en matemáticas, pero no en este caso. Son el 3×2 o el 2×3. El 45% de las empresas relevadas sostuvo que serían tres jornadas virtuales y dos presenciales, mientras que el 35 señaló que sería al revés.