Podrían despedir a enfermeros contratados por la pandemia: “Son los que más se expusieron”

Los trabajadores de salud de la Ciudad de Buenos Aires, en especial los del área de enfermería, están en estado de alerta. La caída de los casos positivos de Covid-19 y la reducción en la demanda de camas de terapia intensiva parece haber abierto la posibilidad de una oleada de despidos masivos en el sector.

La denuncia de esta situación comenzó este miércoles 29 de septiembre en el Hospital Durand. Según el delegado Héctor Ortiz -enfermero- los jefes del área advirtieron que las autoridades del gobierno porteño tienen la intención de desvincular a más de 110 enfermeras y enfermeros que fueron contratados para enfrentar los picos de contagio.

“Durante la pandemia ingresaron 184 contratos que se venían renovando cada tres meses. Sobre este total, la intención es dejar solo 74. Quedarían 110 compañeros en las calle, a quienes se los informarían por correo electrónico y punto”, le dijo Ortiz a Diario Z. “Estamos planteando el pase a planta permanente y que no echen a nadie”.

Al ser consultado sobre la tarea de la mayoría de estos trabajadores, Ortiz destacó: “Es básicamente enfermería, el personal más importante. Son los que más se expusieron en la pandemia, los que más enfermaron, contagiaron a sus familias y fallecieron. Hubo 36 muertos por Covid-19 entre los enfermeros de los hospitales de la Ciudad”.

“El personal de enfermería fue el que más se expuso durante la pandemia. Hubo 36 fallecidos entre los que trabajan en el área de la Ciudad. Y ahora los quieren desvincular.”

Héctor Ortiz, enfermero y delegado del Hospital Durand.

Según los datos de ATE, la Ciudad tiene alrededor de 38.000 trabajadores en el área de Salud, a los que sumó unos 2000  el año pasado por la emergencia de la pandemia, en su mayoría enfermeras.

En el caso del Durand, había 450 enfermeros y con la llegada del coronavirus se sumaron 184. “Es un porcentaje muy importante en un hospital grande -dijo Ortiz-.Tenemos arriba de 300 camas con todas las especialidades y siempre es un recurso escaso”.

Meses atrás, hubo una oleada de enfermeros que trabajaban en el sector público de la Ciudad que se pasaron al privado. Al respecto, Ortiz destacó: “Muchos cambiaron de trabajo. No fue sólo al sector privado sino también al nacional. La diferencia de sueldo es muy grande. Un licenciado de enfermería en la Ciudad ingresa cobrando de 45 mil a 50 mil pesos. En cambio, en el sistema público nacional gana entre 70 y 90 mil. Y en el sector privado ocurre algo similar”.

Uno de los motivos que explica esta diferencia salarial-y que es un reclamo permanente de los trabajadores de la salud- es que el Gobierno porteño no reconoce a los enfermeros como profesionales. Esto hace que su salario  tenga un recorte de al menos 30 por ciento.

Carolina Cáceres es enfermera del Hospital Tornú. Y también es referente  de la Asociación de Licenciados en Enfermería (ALE). “Cada vez que hemos hablado con el Gobierno de la Ciudad se han comprometido a que los compañeros iban a pasar a planta permanente-le dijo Cáceres a Diario Z-. Lo cierto es que nunca quisieron dejar algo por escrito. Siempre nos decían que cuando pasara la pandemia se iba a efectivizar la promesa”.

Según la referente de ALE, una de las cosas que está ocurriendo es que muchos de estas enfermeras “se van dando de baja, buscan otro trabajo”.

“Antes, los contratos se renovaban cada tres meses. Ahora tienen que esperar cada mes para ver si siguen teniendo trabajo”.

Carolina Cáceres, enfermera del Hospital Tornú, referente de la Asociación de Licenciados de Enfermería (ALE).

“Antes los contratos eran por tres meses-agregó-. Se iban renovando automáticamente. Ahora cada mes se van enterando de si continúan o no. Ni siquiera firman algo. Es una incertidumbre que se torna insoportable. Mientras no los llamen para decirles que no vengan más, siguen viniendo”.

Cáceres explicó que no todas las modalidades de contrato son iguales. “Algunos son monotributistas y otros no, depende del área”.

Uno de los espacios en los abundan los contratados precarios es en el personal que trabaja en las unidades febriles. Son los containers que se pusieron en el ingreso de los hospitales públicos durante la pandemia. Era la primera línea de contacto con las personas con síntomas de Covid. 

“Ahí la mayoría son contratados-dijo Cáceres-. No tienen estabilidad. Esas son las personas que no saben lo que va a pasar. Y la verdad es que la incertidumbre es total. No hay ningún acuerdo firmado que garantice que van a tener estabilidad laboral, ni cuáles serían las condiciones”.  

Este medio se comunicó con el Ministerio de Salud porteño para consultar sobre la situación que denuncian los trabajadores. Desde la cartera que conduce Fernán Quirós sostuvieron que “no hay nada al respecto” y que “no entendían qué motivaba” la protesta.