Usar o no el barbijo al aire libre: cuáles son los argumentos

Una nueva polémica, aunque menos intensa que la provocada por las clases presenciales, se destapó entre el Gobierno Nacional y el porteño.  En esta ocasión fue motivada por el uso del barbijo en los espacios al aire libre.

Y los roles parecen haberse invertido respecto a lo que fue la polémica por la presencialidad escolar. La Casa Rosada anunció, hace poco más de una semana, que los barbijos podían dejar de utilizarse al aire libre, mientras no hubiera aglomeración de personas. Desde el Ejecutivo porteño tomaron distancia de la medida y sostuvieron que “era muy pronto” para esa decisión. ¿Cuáles fueron los argumentos de cada uno?

“Nosotros venimos proponiendo un plan progresivo y planificado de aperturas de seis etapas. Hoy estamos en la cuarta”, dijo Quirós. “En esa progresión todavía no es momento de quitar el barbijo“. De todos modos, el ministro destacó que “el sentido de las medidas que Nación comunicó es el correcto”.

El debate continuó en los días subsiguientes. “Naturalmente el uso del barbijo en el espacio público también se vincula con lugares en donde se agrupa gente, el uso en el transporte público y en espacios cerrados-remarcó Quirós en declaraciones radiales-. Es muy difícil ir decidiendo en qué metro cuadrado del día te lo ponés y te lo sacás. Por eso creemos que esa señal del barbijo hay que darla cuando tenemos una protección suficiente, que se acerque más al 70%”.

La Ciudad tiene vacunado al 75% de la población con una dosis y al 60 con el esquema completo.

Datos del monitor del Gobierno de la Ciudad.

Según los datos del monitor de vacunación del Gobierno porteño, hay 2.251.421 porteños con una dosis y, sobre esa base, 1.820.390 ya tiene el esquema completo. Esto quiere decir que el 75% de los capitalinos ya tiene una dosis y el 60% cuenta con ambas.  Los números que plantea Quirós están muy cerca.

De lado de Nación, la respuesta la brindó la ministra de la misma área, Carla Vizzotti. “Lo que está haciendo el Gobierno Nacional es guiar un conjunto de pautas posibles y transferirle a las provincias. Cada una de ellas decide cuáles toma y cuáles no. Me parece que a veces se intenta buscar una grieta donde en realidad no la hay”.

El motivo sanitario por el cual Vizzotti defiende la recomendación del Ejecutivo  es que “la situación sanitaria es realmente óptima”.  “Estamos pasando a la etapa postpandemia”, aseguró

“Las medidas que se anunciaron son parte de plan de aperturas progresivas y cuidadas en función de la situación epidemiológica”.

Carla Vizzotti, ministra de Cultura de la Nación.

“Las medidas que se anunciaron son parte de plan de aperturas progresivas y cuidadas en función de la situación epidemiológica. Esos objetivos se han cumplido y eso está traducido en número de casos, hospitalizaciones, muertes que viene en descenso hace 15 semanas consecutivas”.

Los últimos datos sobre la evolución de la pandemia a nivel nacional, en los cuales se respalda Vizzotti, indican que hubo 1496 nuevos casos el miércoles 29 de septiembre. Lo fallecidos fueron 93 y las camas de terapia tenían una ocupación del 37% en todo el país. Otro dato relevante es la positividad. Esos casi 1500 positivos se encontraron realizando 61 mil testeos. Es decir que la positividad fue de menos del 3 por ciento. La OMS considera óptimo si está en torno al 10%.

En el pico de la segunda ola, entre abril y mayo, hubo días de 40 mil casos diarios, más de 700 fallecidos, las unidades de terapia cerca del 80% de ocupación, y la positividad arriba del 25 por ciento. Claramente el panorama cambió.

El 1 de octubre comienzan las nuevas medidas. Es probable que la polémica se zanje muy rápido.