Asamblea por el cierre de la mitad de las concurrencias hospitalarias: será mucho más difícil conseguir turno

Hace varios meses que la Asamblea de Trabajadores Residentes y Concurrentes de los hospitales públicos de la Ciudad lo  viene advirtiendo. Sostienen que el objetivo del gobierno porteño es cerrar las concurrencias. Los hechos están demostrando que las denuncias eran fundadas. Este año, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta habilitó menos de la mitad de los cupos para médicos concurrentes que se convocaron el año pasado.

El objetivo es arancelar la especialización y los posgrados. Que se realicen exclusivamente en las asociaciones de profesionales y en las universidades, públicas o privadas, que cobran.

Según los datos difundidos por la Asamblea, la reducción fue mayor del 50%. Pasó de 344 puestos a 153. Y si la comparación se hace con el 2019, el descenso es aún mayor, ya que ese año, previo a la pandemia, hubo 519 vacantes.

Por eso, este martes 26 de octubre, en las puertas del Centro De Salud Mental Número 3, Arturo Ameghino, a las 11 horas, los residentes y concurrentes nucleados realizarán una conferencia de prensa. La convocatoria incluye al conjunto de los trabajadores de la salud y los usuarios del sistema público, a las organizaciones y la población en general.

“Este recorte golpeará muy fuerte la atención para quienes ya sufren la dificultad del acceso a la salud por los recortes sistemáticos”, sostiene el comunicado de la convocatoria.

Según la asamblea de residentes y concurrente, en el 2019 el gobierno convocó para cubrir 519 puestos de concurrentes. Este año fueron solo 344.

La protesta llega una semana después de que trascendieran una  serie de fotos, difundidas primero en las redes sociales, donde se veía a pacientes del Hospital Rivadavia pasando la noche en carpas, en la vereda, para poder ser los primeros en conseguir uno de los pocos turnos que se reparten por día.

Ignacio Sanguinetti es psicólogo residente del Hospital Álvarez y referente de la asamblea. Habló con Diario Z y sostuvo: “Esto corrobora lo que denunciamos hace meses. Sólo que esta vez ha sido más claro. El avance es serio. Esto apunta al corazón de la formación del sistema público de salud”.

“Nadie tiene claro de que se trata la nueva propuesta -agregó Sanguinetti-. Y aunque lo estuviese, hay un punto insalvable y es el de la asistencia. Las residencias, después de tantos años, ocupan un lugar real en el sistema público de salud. Es un sistema en buena medida sostenido por los concurrentes. Por eso los coordinadores de los hospitales ahora también prendieron las alarmas”.           

En la Ciudad alrededor de 1.300 concurrentes trabajan en el sector público. Son graduados que tienen que haber finalizado sus carreras en los últimos cinco años. A diferencia de los residentes, los concurrentes no cobran salario. Trabajan medio tiempo y hacen prácticas -y teóricos- en los hospitales. El proceso dura cinco años y es una especialización, una formación de posgrado.

La propuesta que el gobierno porteño viene comunicando de modo informal es que en lo sucesivo estos posgrados sea arancelados y se realicen en las facultades, públicas o privadas, y en las asociaciones de profesionales. Hasta ahora, los estudiantes recibidos tenían las dos opciones. Cursan el posgrado en las universidades, abonando, ya que en la UBA también está arancelado, o prestar servicio en el sector público.  

Sanguinetti destacó que hubo dos funcionarios del Ministerio de Salud porteño que se reunieron con los coordinadores de los concurrentes. Fueron Gabriel Villamonte, director de Docencia Investigación y Desarrollo,  y Daniel Ferrante, subsecretario de Gestión Sanitaria.

Según Sanguinetti, ambos funcionarios “les dijeron en la cara que se cerraban las concurrencias y que este era el último año. Y que van a cambiar los coordinadores en diciembre. Es un cambio que lleva a que haya menos médicos atendiendo en los hospitales. Y las filas de los pacientes para conseguir atención se van a seguir incrementando”.