Hospital Udaondo: cortan la luz y, por tercera vez, roban todos los equipos para hacer endoscopías

Por Franco Spinetta

El sábado 23 de octubre a las 20.30, se llevó a cabo un golpe comando en el Hospital de Gastroenterología “Dr. Carlos Bonorino Udaondo”, ubicado sobre la avenida Caseros, en Parque Patricios. Según relataron a este medio trabajadores de ese establecimiento, a esa hora se produjo un corte de luz general y, en menos de una hora, desapareció toda la aparatología necesaria para practicar una práctica diagnóstica elemental del Udaondo: las endoscopías.

Rodolfo Arrechea, dirigente de ATE Salud, detalló que los sofisticados malhechores se llevaron “la rama de fibra óptica endogástrica, la rama de fibra alta que se utiliza para hacer estos estudios, también la rama de vídeo colono y un solo conector que se puede utilizar para que estén conectada las dos ramas”.

Arrechea deslizó que el hecho no sólo es “gravísimo” porque implica la interrupción de una prestación básica de salud, sino muy llamativo: “Son equipos que no se pueden sacar si no es con un vehículo importante”, explicó. El Udaondo está sobre la avenida Caseros, muy concurrida en ese horario.

En los pasillos del Udaondo, no hay muchas dudas de que se trata de un hecho organizado que tiene detrás intereses no confesados: es el tercer robo en cuatro años del mismo tipo de aparatología. Dos trabajadores que dialogaron con Diario Z y que pidieron mantener el anonimato por temor a represalias, contaron que los robos son una cuestión cotidiana. No solo desaparecen grandes aparatos, también instrumental más pequeño, ropa de cama, matafuegos y hasta tachos de basura nuevos.

“La falta de equipos en el sector público, beneficia directamente al sector privado” -afirmó uno de los trabajadores consultados-. No tenemos dudas de que todo lo que se roba, va al sector privado: los aparatos, los insumos, todo.”

El impacto es claro. Hasta este sábado, el Udaondo estaba dando turnos para endoscopía con un atraso de tres meses, aproximadamente. Ahora, calculan que la espera se extenderá a seis, mientras se recupera todo lo perdido. ¿El valor de los equipos? Aproximadamente 20 mil dólares.

El Udaondo, especializado en Gastroenterología, es el único hospital que realiza endoscopías en su zona sanitaria. Hasta allí llegan los pacientes derivados de los hospitales generales.

“Es un aparato que no debería ser muy difícil de rastrear, tiene un número de serie, ¿cuánta gente podría estar interesada en usarlo? Es la tercera vez en cuatro años que se roban el aparato para hacer endoscopías. El año pasado, robaron en plena pandemia”, contó otra trabajadora a Diario Z. Y añadió: “Dicen que se cortó la luz, que nadie vio nada. Es muy fácil robar en el hospital. Todos saben lo que está pasando”.

La situación del Udaondo no escapa a las generales de la ley. Como no se trata de un hospital general, no fue de los beneficiados por de recursos otorgados con la llegada del Covid-19. Incluso, cuentan a este medio ambos trabajadores, hay sectores enteros del hospital que permanecen cerrados, principalmente por falta de personal de enfermería.

“En el Udaondo no hay médico de guardia de ecografía. A la tarde no hay médico habilitado para hacer tomografías, sólo un técnico. Este es un hospital de Gastroenterología. Acá el que pierde, es el paciente”, reflexionó.

“A los profesionales, hace más de 10 años que no nos dan uniforme, ambos. Los pacientes se tienen que traer todo. Ni frazadas les dan a la noche”, revelaron. “Ediliciamente se hicieron cosas, pero hay sectores de enfermería que no tienen agua caliente”, detallan.

Si bien con la pandemia, empezaron a llegar más insumos, como alcohol, papel y elementos de limpieza, no bien aflojó el número de casos volvieron a la situación anterior: “En los baños públicos no hay jabón, ni papel higiénico, mucho menos alcohol en gel. Nosotros nos tenemos que llevar el papel. Y el agua potable, también la pagamos nosotros”.