Falleció el arquitecto Daniel Silberfaden, un referente del urbanismo porteño

“Quiero que la arquitectura dialogue con la gente y enseñe porque hay historias maravillosas”, le decía Daniel Silberfaden a Diario Z, en mayo de este año, a propósito de su proyecto Ciudades Visibles, un intento de acercar el acervo patrimonial a todos los ciudadanos. Así era Silberfaden: un apasionado por la arquitectura, la ciudad, la historia y, sobre todo, del intercambio de experiencias que significa el desarrollo urbano. Su inesperada partida, ayer 29 de octubre, deja atrás una estela de amor por la profesión y el cariño de sus colegas.

En un comunicado, la Academia de Arquitectura y Urbanismo ponderó el valioso “legado de producción arquitectónica, su labor docente, y trabajos de gestión institucional y académica”, que Silberfaden encaró con ahínco y pasión.

Graduado en 1979 en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UBA, Silberfaden tuvo una prolífica carrera en el ámbito del urbanismo. Fue Presidente de la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), miembro del Colegio de Jurados y Asesores en Arq. y Urbanismo (FADEA) y ha sido curador, designado por Cancillería Argentina, de las bienales de Venecia, San Pablo y Londres. También fue Curador General en la Bienal Internacional de Argentina (BIAAR).

Al frente del Estudio Silberfaden realizó obras y proyectos en Argentina, Brasil y España, obteniendo diversos premios y publicaciones locales e internacionales. En el ámbito académico, fundó y se desempeñó como Decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Palermo hasta el día de su fallecimiento. También participó como profesor invitado en Universidades locales y extranjeras, como Washington University en St. Louis (EEUU), Tokyo University of Sciences (Japón), Menéndez Pelayo de Valencia (España), Universidad Internacional de Catalunya (España), Universidad Politécnica de Catalunya (España), entre otras.

“Cuando caminás por la ciudad, muchas veces pasás por un edificio que te llama la atención, pero no hay nadie para explicarte de qué se trata. De repente te interesa ese edificio, una escultura o cierto espacio urbano, entonces lo que desarrollamos es un proyecto en el que mediante un sistema de QR puedas comunicarte con el edificio para que éste te cuente su historia”, explicaba a Diario Z sobre su proyecto, con el que estaba muy entusiasmado. Una muestra de su preocupación por acercar el patrimonio a la gente.

Siempre predispuesto para evacuar dudas arquitectónicas o trasladar consultas a colegas, sincero y transparente en su mirada sobre la ciudad y sus avatares, Silberfaden nunca dejaba pasar la oportunidad de agregarle a todo un poco de humor. Su fallecimiento, temprano, insólito e injusto como toda muerte joven sin aviso, es un golpe duro para el mundo de la arquitectura. Una verdadera pérdida, en toda su dimensión.