Las porteñas tienen cada vez menos hijos: en 5 años la tasa de natalidad cayó el 22%

Por Demián Verduga. Redacción Z

No se trata de un baby boom sino de todo lo contrario. El fenómeno comenzó a detectarse en las estadísticas de los últimos seis años. En la Ciudad de Buenos Aires las mujeres tienen cada vez menos hijos. Las cifras son elocuentes y, según los especialistas consultados por Diario Z,  los indicadores porteños pueden ir a la cabeza, pero no son una excepción.  Muestran una tendencia que se replica en todo el país.

¿Qué es lo que ocurrió a partir de 2014 para que se disparara este fenómeno? Las respuestas todavía son hipótesis, pero el hilo conductor pareciera estar en el impacto cultural del movimiento de mujeres y el mayor empoderamiento sobre sus propios cuerpos.

Los números de la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad muestran una caída constante, una escalera descendente muy pareja. En el 2014 nacieron 42.709 bebes sanos; en el 2015 bajó a 40.913; para 2016 la cifra fue de 38.954; en 2017 se registraron 35.021; en 2018 siguió la caída con 34.640 y en el 2019 -último dato disponible- el número fue de 33.397.

Para poner un poco de contexto, en 2007 habían nacido 42.183, una cifra muy similar a la del 2001 y a la de 1995, por ejemplo. Es decir que esta tendencia sostenida es una novedad.

Tendencias históricas

El Centro de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) elaboró un informe descriptivo que da cuenta del cambio  “La mitad de las argentinas en edad fértil es madre. Pero la maternidad se viene postergando. Mientras en 2001, el 32% de los nacimientos eran de mujeres de 30 años o más; en 2016 esa proporción alcanzó al 38% de los nacimientos”, sostiene el escrito, dando cuenta del retraso en la decisión de la maternidad.   

Sin embargo, este dato por sí solo no alcanza para explicar la caída sostenida que se describió al inicio. Rafael Rofman es director del Programa de Protección Social del Cippec y el coordinador del equipo que estudia este cambio. Habló con Diario Z y esto fue lo que dijo.

“La cantidad de hijos que tiene una familia es una mezcla de decisiones individuales -dijo. Lo que ocurre aquí es parecido a la tendencia en el resto del país”.

Rofman hizo primero un repaso histórico para contextualizar. “Argentina tuvo un descenso en la tasa de fecundida (la cantidad de hijos por mujer)  en un momento muy temprano comparado con el resto de la región. Ya en 1950 estaba cerca de 3 hijos por mujer, a nivel nacional, y en la Ciudad eran alrededor de dos. Ese número estaba muy cerca del promedio de Europa Occidental y de Estados Unidos. Se estabilizó muchísimos años, con algunas excepciones”.

Según Rafael Rofman, investigador del Cippec, el crecimiento de movimiento de mujeres debilitó los mandatos sobre la maternidad.

Uno de esos momentos diferentes, según el investigador, fue “un baby boom que se produjo a mediados de la década de 1970, por cuestiones culturales y también por una política impulsada por los militares. La dictadura quería tener más población para agrandar sus filas y sostenía que había que poblar la Patagonia para defenderla de Chile. Hubo una campaña para que haya menos distribución de anticonceptivos por los canales públicos”. Luego, con la restauración democrática, “eso se terminó y la tasa de fecundidad volvió a los niveles anteriores”.

El giro

En 2014 se produjo el nuevo giro que modificó la estabilidad de casi 70 años.  

“Las cosas empezaron a cambiar muy rápido -dijo Rofman-. Por ejemplo: hubo un descenso muy fuerte del embarazo adolescente. Cayó un 40% entre el 2014 y el 2019. Ese fue el nivel de baja en las chicas menores de 20 años, mayor al promedio general”.

El investigador del Cippec remarcó que una de las hipótesis que barajan es que “hubo un cambio cultural que se consolidó de modo muy fuerte a partir de ese año. Lo que se podría denominar como nuevo feminismo. El movimiento de Ni Una Menos, las marchas masivas por el aborto legal. Hubo un empoderamiento muy fuerte de las mujeres jóvenes”.

“Hubo un descenso muy fuerte del embarazo adolescente. Cayó un 40% entre el 2014 y el 2019. El nivel de caída en las menores de 20 años es mayor al promedio general.”

Rafael Rofman. investigador del Cippec.

“Las chicas están ya en una cultura más feminista, con más derechos, con más naturalidad para decidir sobre su propio cuerpo. El mandato de armar familia está más debilitado. Parte del empoderamiento es que justamente no tienen hijos si no quieren. Y aunque esto es más marcado en la clase media, abarca a todos los sectores sociales”.

Rotman descartó otras posibles causas de este cambio, como la incorporación masiva de la mujer al mercado de trabajo. Sostuvo que “eso ya había ocurrido. No es algo nuevo”.  

Y le dio relevancia a los nuevos métodos anticonceptivos. “Se comenzó a distribuir de modo masivo un implante subcutáneo (chip hormonal). Es muy eficiente y se ha repartido mucho. Se consigue en el los hospitales públicos, pero también se compra de manera privada. La protección es bastante eficaz y dura tres años”.

“Lo más probable es que este fenómeno de caída de la tasa de natalidad sea una mezcla de estos factores -destacó el miembro del Cippec-. Los cambios socio-económicos, como dije, ya se habían dado”.  

Según el investigador, en el caso de las mujeres que están en pareja, “no es tan marcado que no tengan hijos. Lo más habitual es que lo postergan y que tienen menos que en otras épocas”.