La vacunación de niños y adolescentes contra el Covid podría prevenir los contagios de adultos y evitar 15.000 muertes

Por Franco Spinetta. Diario Z

¿Hay un techo para la vacunación pediátrica? La duda empezó a surgir luego de que muchos padres y madres recibieran directivas contradictorias por parte de profesionales que, a pesar de las indicaciones de las autoridades sanitarias, recomiendan “esperar un poco” para vacunar a menores de entre 3 y 11 años.

Con casi el 44% de esa franja etaria vacunada con una dosis en la Ciudad, y apenas el 0,52% con dos dosis, surge la duda de cuántas familias finalmente optarán por aplicarle la vacuna a sus hijos e hijas.

De un universo aproximado de 325 mil niñas y niños, en la Ciudad recibieron su primera vacuna contra el Covid 142.836, según datos oficiales del ministerio de Salud. “La Ciudad arrancó tarde con la vacunación pediátrica, pero avanzó rápido. Hay provincias con más porcentaje de niños vacunados, como La Pampa, San Luis, La Rioja y Santiago del Estero. El problema va a estar cuando empecemos a ver un techo. Ese porcentaje, siendo optimistas, pensamos que va a estar en el 60%. Podría haber provincias que se frenen más abajo todavía. Va a ser un problema”, dice a Diario Z Rodrigo Quiroga, bioinformático de la Universidad Nacional de Córdoba e Investigador del Conicet, autor de muchas acertadas proyecciones a lo largo de la pandemia.

Lo que Quiroga estipula como una posibilidad, en los hospitales empezó a circular en forma de rumores preocupantes. Analía De Cristófano, jefa del Servicio de Infectología Pediátrica del Hospital Italiano, explica que hubo “opiniones encontradas” sobre la seguridad de la vacunación pediátrica, en referencia a las advertencias que hizo en su momento la Sociedad Argentina de Pediatría. “Todavía hay infectólogos que recomiendan no vacunar a niños. Esto es replicado por pediatras”, advierte. Y añade: “La gran mayoría de los niños tienen un pediatra de cabecera y cuando los padres y madres les preguntan qué hacer, muchos dicen ‘esperemos’”. 

Alertada por la situación, De Cristófano comenzó a realizar actividades en sus redes sociales para concientizar sobre la necesidad de vacunar a los menores: “Hay mucha gente con dudas y que siguen consultando. Estamos haciendo lo posible para evacuar esas dudas y que se decidan a vacunar; incluso hay personas que quisieran esperar a que empiecen a dar la vacuna Pfizer, pero si vamos a los papeles, la Sinopharm tiene menos efectos adversos”.

A pesar de estas desavenencias, la infectóloga es optimista: “Yo creo que finalmente no va a haber un techo, aunque por el momento sí lo hay”.

“Todavía hay un grupo minoritario de pediatras que no recomienda la vacuna en los niños y niñas más pequeños”, confirma Rosa Bologna, Jefa de Epidemiología e Infectología del hospital Garrahan. Bologna asegura que la situación es semejante a lo que ocurrió al principio de la vacunación en adultos, cuando se exigía la información publicada en revistas internacionales.

“Hay que tener en cuenta que en nuestro país ya se han aplicado más de 2 millones de dosis de vacunas en los niños con edades de entre 3 y 11 años, lo cual significa alrededor de un tercio de la población objetivo y quiere decir que va avanzando en forma adecuada”, informa.

“Tengo dos hijos chiquitos y sentimos que el tema está muy opinado entre los pediatras, que no se ponen de acuerdo”, cuenta a Diario Z Mariano R. “Yo tomé la decisión de vacunarme, como adulto. Ahora, cuando llegó el turno de los chicos, consulté con la pediatra… si ella me dice que no o que espere un poco, le voy a hacer caso”, agrega.

Quiroga aporta un dato comparado: “Es algo que se ve a nivel mundial, cuanto más jóvenes, menor el porcentaje de vacunados”. ¿A qué se debe este fenómeno? “Entran en juego varias cuestiones -continúa el investigador del Conicet-, primero porque se ha difundido que es una enfermedad que afecta principalmente a mayores de edad y también porque han habido sociedades científicas que sembraron dudas sobre la seguridad de la vacunación pediátrica”.

“Luego la Sociedad Argentina de Pediatría decidió acompañar, pero ya era un poco tarde. Hay que trabajar activamente para difundir que la vacuna es segura y beneficiosa. Esto va a permitir garantizar la continuidad escolar, una vida social más activa y la tranquilidad de estar más protegidos”, añade Quiroga.

La importancia de vacunar a los más pequeños

La vacunación pediátrica no sólo protege a los niños y niñas, sino también a la familia de los contagios intrafamiliares. Bologna afirma que en estudios recientes se comprobó que “la vacunación en niños y adolescentes podría prevenir aproximadamente 15 mil muertes relacionadas con la transmisión en la comunidad”.

Bologna alienta a empadronar a los menores de 3 a 11 años porque la “posibilidad de vacunar a niños, niñas y adolescentes es una noticia muy importante para la sociedad”. “Es la posibilidad de proteger a los más vulnerables, protegiendo al resto de la población de manera indirecta, aumentar la inmunización colectiva y evitar estas nuevas variantes de preocupación, como la Delta”, explica.

Además, la infectóloga pediátrica advierte que “a pesar de que el riesgo de complicaciones para niños y niñas asociados al Covid son menores cuando se lo compara con los adultos, es muy importante que se vacunen porque ellos pueden contagiarse y pueden transmitir la infección, aun en estado asintomático”.

También los niños y niñas pueden presentar complicaciones, como el síndrome inflamatorio multisistémico que produce inflamación en distintos órganos y que puede derivar en un cuadro intensivo. Otra complicación es el Covid prolongado, que hace que algunos síntomas duren varios meses.

“La efectividad de las vacunas para evitar el contagio intrahogar es menor que lo que se esperaba, según estudios recientes”, alerta Quiroga. “Entonces cuantas más personas no vacunadas haya en un hogar, más resulta clave la vacunación pediátrica para cortar la circulación del virus o al menos disminuirlo significativamente”, dice.

Y cierra: “Eso nos va a evitar tener el problema que tiene hoy Reino Unido, que están hace meses con miles de casos diarios porque no lograron cortar la circulación viral, en parte porque abandonaron todos los cuidados y no han vacunado lo suficiente a niños y adolescentes”.