Alfredo Moffat: reclaman que se le otorgue una pensión al creador de La Colifata y El Bancadero

Días atrás, un video del psicólogo social Alfredo Moffat describía una acuciante situación económica -“cobro la mínima”- e incluía un pedido de ayuda -una ayuda económica para sobrevivir”- a quienes valoran su trayectoria.

Moffat es un icono de la psicología social en la Argentina, fundador de la peña Carlos Gardel en el Hospital Borda, la Cooperanza, La Colifata, El Bancadero.

Discípulo de Enrique Pichon Riviere, desde la década del 60 su trabajo libertario en las villas miseria, los manicomios -“una institución tan represiva, tan dominante-, la atención psicológica ad honorem o por trueque, con las familias y las víctimas de Cromañón, su escuela de Psicología Social, son hitos en la historia de la atención comunitaria.

Moffat ahora tiene 87 años, cobra la mínima y está al borde del desalojo. Salió a pedir ayuda.

Ahora, el consejo editorial de la Revista Topia, de Psicoanálisis y Cultura, que integran profesionales tan prestigiosos como Enrique Carpintero, Alejandro Vainer, Susana Toporosi, Alicia Lipovetzky, Ángel Barraco, Susana de la Sovera, César Hazaki, Carlos Barzani, Alfredo Caeiro y Héctor Freire, reclaman que la Dirección Nacional de Salud Mental gestione una pensión en los siguientes términos:

Alfredo Moffatt es un pionero de la desmanicomialización en la Argentina. Fue uno de los discípulos predilectos de Pichón Rivière. Participó en la comunidad terapéutica del Hospital Esteves (1969-1971). En 1971 creó la “Peña Carlos Gardel”, una comunidad terapéutica popular en el Hospital Borda. Luego fundó el “Bancadero”, una mutual psicológica alternativa (y de organización solidaria) que funcionaba en el barrio de Once y en San Telmo de la CABA. Siempre trabajó en contextos de sostén de la Salud Mental de sectores vulnerabilizados. Autor del clásico Psicoterapia del oprimido (1974), un texto de gran vigencia.

Al día de hoy, no puede garantizar su sustento y reclamamos a las autoridades las acciones necesarias para sostener a través de una pensión a quienes, como Alfredo Moffatt, han luchado por construir el campo de Salud Mental en la Argentina.