El Polo Educativo de Saavedra acumula toneladas de hormigón y yuyos: lleva 17 años en obra

Por Franco Spinetta. Diario Z

El Polo Educativo de Saavedra lleva 17 años en obra. Cinco jefaturas de gobierno después (Aníbal Ibarra, Mauricio Macri por dos y Horacio Rodríguez Larreta, promediando la segunda), este emblema educativo del norte porteño sigue sin poder cortar la cinta de su inauguración definitiva.

En el Polo funcionan distintas instituciones educativas: la Escuela Infantil para niños de 45 días a 5 años, Escuela Media Técnica Nº 36  Almirante Guillermo Brown, la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola y la Escuela Especial Nº 1. Esta última, justamente, es la que más se beneficiaría con la construcción de una pileta que tiene presupuesto asignado pero sigue pendiente.

Pedido de informes

Este estado de cosas es lo que denunció la legisladora del Frente de Todos, Victoria Montenegro, quien presentó un pedido de informes en la Legislatura para que el Ejecutivo responda con datos oficiales sobre la pileta y otros sectores inconclusos del Polo ubicado en el cruce de la avenida Crisólogo Larralde y la calle Galván.

Montenegro pidió además que el Ministerio de Educación especifique “cuántas obras se encuentran pendientes de finalización” y el “estado de avance y plazos de finalización de cada una de ellas”. También exige al gobierno que responda si “tiene previsto el uso del espacio de estacionamiento de las cocheras que forman parte de la construcción, para la utilización por parte de trabajadores y trabajadoras”.

Promesas incumplidas y presupuestos esfumados

La historia del Polo Educativo está cargada de aplazos, promesas incumplidas y demoras incomprensibles. Lo que había nacido como un proyecto innovador de la mano del financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se convirtió en un largo proceso de avances y retrocesos, mientras miles toneladas de hormigón duermen arrumbados en el corazón de la construcción.

El último capítulo de esta larga saga es la culminación de la pileta para la cual el Ejecutivo llamó a licitación en marzo del 2021. El objetivo era terminar la cubierta del natatorio y el gimnasio con un presupuesto de casi 21 millones de pesos. Sin embargo, aún no han comenzado.

“Desde su inauguración en el 2011, en el Polo hay sectores de la obra que quedaron inconclusos”, dice Vanina Chorny, presidenta de la asociación cooperadora del Esnaola. El estado de abandono implica muros sin terminar, árboles y yuyos en sus alrededores. “Después de varias protestas organizadas por los representantes de la Comuna 12, vecinos, docentes y estudiantes, el gobierno publicó en abril del 2020 el llamado a licitación para terminar la obra”, cuenta Chorny.

“La pileta es primordial para realizar los trabajos de rehabilitación en los chicos que de la Escuela Especial y también como deporte sin riesgo de lesiones para quienes estudian instrumentos musicales”, explica Chorny a Diario Z.

Sin embargo, tras el recorte presupuestario justificado por la irrupción de la pandemia por Covid-19, el Ejecutivo decidió frenar esa y otras obras de refacciones “menores” previstas para el mismo establecimiento. Chorny asegura que hoy “existen dudas acerca del destino exacto del dinero ya que no hay información acerca de su estado actual y su avance”.

La presidenta de la cooperadora también remarca que hacia adentro del Polo “hay una salida y una entrada a la calle Galván y esto lo hace un lugar con recorrido de personas en general, cuestión que dificulta la seguridad de los estudiantes y docentes”.

En el Polo conocen desde adentro la necesidad de pelear por la terminación de las obras. En el año 2016, y a partir de las constantes luchas de la comunidad educativa de la Esnaola, el Ministerio de Educación de la Ciudad inauguró el Auditorio, también con la promesa -finalmente incumplida- de que las obras incluirían la pileta y el gimnasio.

16 años en obra, y contando

El proyecto del Polo Educativo de Saavedra lleva más de 16 años en obra. En 2002, la Legislatura porteña aprobó la ley 938 que transfería “el terreno ubicado en Crisólogo Larralde 5085 a la Secretaría de Educación” para la construcción del edificio de la Esnaola.

Un año después, por iniciativa del jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, el proyecto se amplió: además de la escuela de música, sería construido un moderno complejo educativo que incluiría el traslado, construcción e integración de escuelas, jardines, talleres, un auditorio, parques abiertos al barrio, un estacionamiento y una pileta. Todo centralizado en un predio de 4 hectáreas en Saavedra.

Los trabajos comenzaron dos años después con el financiamiento del BID. Hasta 2007, la obra marchaba con un buen ritmo. Con la asunción de Mauricio Macri, el ambicioso proyecto se paralizó, perjudicando a unos 3.200 alumnos.

Resulta difícil saber a ciencia cierta cuánto dinero se lleva gastado en el Polo Educativo de Saavedra. En 2008, luego de que la obra quedara literalmente frenada pese a estar con nivel de ejecución cercano al 70%, la Dirección General de Infraestructura y Equipamiento del Ministerio de Educación, reconoció que el Polo estaba “paralizado y con riesgo de rescisión del contrato, por retraso en los pagos de los certificados de obra”.

Sucesivamente, la Legislatura aprobó montos millonarios para concluir el Polo Educativo, que nunca fueron ejecutados en su totalidad.