La madre de Lucas, el chico baleado por la Policía de la Ciudad, exige: “Que los que hicieron esto lo paguen”

A las 9.30 de la mañana de este miércoles 17 de noviembre, en circunstancias que aún se están investigando, un grupo de adolescentes fue baleado por policías de la Ciudad que andaban de civil, luego de una persecución. Uno de los adolescentes, Lucas González, de 17 años, que jugaba en el club de fútbol Barracas Central, recibió dos tiros en la cabeza. Fue internado y tiene muerte cerebral.

Hoy a las 17 habrá una marcha en avenida Vélez Sarfield e Iriarte, también Barracas, para reclamar justicia por lo ocurrido.    

Los jóvenes se movilizaban en un Volkswagen Suran. El hecho sucedió cuando se detuvieron en un kiosco, en la calle Luzuriaga. La versión de la policía fue que los jóvenes se negaron a ser identificados y que embistieron con su vehículo a dos efectivos. Entonces empezó una persecución a los tiros que se extendió hasta el cruce de Alvarado y Perdriel.

Los agentes iban vestidos de civil y en un auto también encubierto. Lucas estaba herido de dos balazos en la cabeza, en el asiento del acompañante. Dos de sus amigos fueron detenidos y un tercero escapó, aunque más tarde se presentó en sede policial con su madre y quedó detenido. Todos fueron liberados este jueves al mediodía.

La madre del adolescente herido, Cintia López, hizo declaraciones a Radio Con Vos: “Lucas salió de entrenar del club con cuatro compañeros. Ellos iban a probarse porque en el club estaban buscando chicos. Había prueba de su categoría. Si bien él estaba en el club hace algunos años, acompañó a sus amigos que son de Florencio Varela. Cuando salieron de entrenar pararon a comprar, porque hasta la señora del kiosco nos dijo que pararon, que se los veía bien, contentos, que venían escuchando música”.

“Otra vez la misma historia. La Policía de la Ciudad disparó contra unos chicos que volvían de jugar al fútbol en Barracas. No es un confuso episodio, es gatillo fácil.”

Comunicado de la CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial Institucional).

“Por lo que sabemos, los paró un auto con cuatro policías -dijo la madre de Lucas-. Uno de los padres de los chicos nos contó que ellos pensaron que los iban a asaltar, aceleraron, y en ese trayecto le dispararon a mi hijo.”

“Lucas está mal. El daño es irreversible. Los médicos ya no pueden hacer más nada. Mi hijo está en manos de Dios. Lo único que me lo puede salvar es un milagro -remarcó Cintia-. Es una criatura que todos los días se levanta temprano para ir a entrenar, vuelve, duerme una siesta y a la tarde va a la escuela. Quiero que esto no quede en la nada y que los que hicieron, la paguen.”

Al igual que Cintia, los familiares de los otros adolescentes rechazaron la versión policial. Aseguraron que no habían cometido ningún delito y que acaban de salir de un entrenamiento.

Otro caso de gatillo fácil

Ante esta situación, el Juzgado de Menores 4, a cargo del juez Alejandro Cilleruelo, separó a la Policía de la Ciudad de los peritajes. Ordenó que todos los trabajos forenses fueran realizados por la Policía Federal. El magistrado determinó además el secuestro de las armas reglamentarias de los policías que participaron en el hecho y que se les practiquen estudios de dermotest, para determinar cuál de ellos efectuó disparos.

Desde la Coordinadora contra la Represión Policial Institucional (Correpi) denunciaron que se trata de un nuevo caso de “gatillo fácil”. “Otra vez la misma historia. La policía de la Ciudad disparó contra unos chicos que volvían de jugar al fútbol en Barracas. Uno de ellos está gravemente herido en el Hospital Penna. No es un confuso episodio, es gatillo fácil”, publicó el organismo en sus redes sociales.

El club en que juega Lucas también emitió un comunicado. “Queremos hacerle llegar a la familia y amigos de Lucas González, jugador de nuestra sexta división, todo el apoyo incondicional por el momento que les está tocando atravesar. Así mismo, el Club se pone a entera disposición de la familia para ayudar a entender lo sucedido y sobre todo rezar por la recuperación de Lucas”.