“Su única arma eran los botines rotos”, dijo la mamá de Lucas en el acto en Tribunales

Cuando Cintia, la madre de Lucas, levantó las rodilleras y el botín de su hijo, se estrujó el corazón de los que -la mayoría con una velita encendida- acompañaron el reclamo de justicia para el chico asesinado por tres policías de la Ciudad.

“Su única arma eran los botines rotos”, bramó la madre en un mar de lágrimas. Y reclamó “la prisión perpetua para los tres” policías que participaron del hecho porque “le tiraron a matar” a los jóvenes que se movilizaban en un auto.

“Mi hijo no era ningún delincuente. Mi hijo era una criatura. Lo único que soñaba era llegar a primera para comprarme una casa. No saben lo difícil que es buscarlo en mi casa y no encontrarlo”, dijo la mujer.

“Una vida de familia, con muchos sacrificios. Nos levantábamos a las 5 de la mañana y a veces antes, y él tomaba primero el colectivo”, dijo el padre.

Con remeras blancas con el rostro de Lucas y con la leyenda “Justicia” y en medio de un profundo dolor, Cintia López y Mario “Peka” González agradecieron la compañía “de los vecinos, de los amigos, de los compañeros del fútbol, de los distintos clubes”, para luego aclarar que lo que ellos quieren “no es venganza”.

Antes, todos los padres y los compañeros que iban en el coche con Lucas contaron quién era Lucas, y quiénes son ellos mismos .

Julián, uno de los adolescentes que sobrevivió al ataque, se quebró al pedir Justicia y dijo: “Mi amigo era bueno, era humilde, se despertaba temprano todos los días. A mí no me lo devuelve nadie. Los que lo tenían que proteger le sacaron el sueño a mi amigo, que quería jugar en primera como todos nosotros”.

También habló Joaquín, otro de los adolescentes, quien agradeció a los presentes porque con su presencia puede “recomponer toda la ausencia de Lucas”.

En un clima de mucho dolor, unas 5.000 personas participaron del acto. Al menos cuatro micros llegaron al Obelisco porteño procedentes de Florencio Varela colmados de vecinos y amigos de Lucas que hacían flamear banderas argentinas.

Algunos conocidos de las víctimas llevaban remeras blancas con la cara de Lucas y una leyenda en el frente que reclamaba Justicia y otra en la espalda que decía “Mi cara, mi ropa y mi barrio, no son delito”.

Luego, los manifestantes comenzaron a cantar “Lo sabía, lo sabía, que a Lucas lo mató la policía”, lo que fue ovacionado por los asistentes a la marcha, mientras que otros cantaban “Lucas no se murió, Lucas vive en Varela”.

También, portaban carteles con la leyenda: “Los policías no combaten los crímenes porque están ocupados en cometerlos”.

Por otra partes, Barracas Central, el club donde jugaba Lucas, Tigre y otros clubes salieron al campo de juevo con banderas que reclamaban Justicia para Lucas.

Foto: Leandro Teysseire. Página 12.