Florencia Cahn: “Hay una falsa sensación de pospandemia y no sabemos cuál va a ser el impacto de la variante Omicron”

Por Franco Spinetta. Diario Z

La irrupción de la variante Ómicron volvió a encender las alarmas y funcionó como un recordatorio de que la pandemia, lejos de terminarse, está en pleno desarrollo. Así lo aseguran los especialistas y funcionarios de Salud que, como el ministro Fernán Quirós, alertan sobre la necesidad de reforzar el ritmo de vacunación para completar los esquemas de segunda y tercera dosis, y mantener los cuidados básicos para evitar la propagación del virus.

“El leve repunte de los casos puede ser un reflejo de un relajamiento de las medidas de cuidado y la falta de vacunación, sobre todo en algunos grupos etarios de entre 18 y 40 años que, en muchos casos, no iniciaron el esquema de vacunación o se dieron una sola dosis y no completaron el esquema”, dice a Diario Z la infectóloga Florencia Cahn, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE).

“Por ahora, es un repunte muy leve, pero hay que prestarle mucha atención y estar muy cerca, en especial por el número de personas internadas en terapias intensivas y el número de fallecidos”, agrega Cahn.

En la Ciudad de Buenos Aires, la cobertura con dos dosis está muy por encima del promedio nacional. Mientras en todo el país ese porcentaje llega al 65%, en la Ciudad roza el 80%. Para Cahn, este dato es clave: “En virtud de la circulación comunitaria de la variante Delta y de la aparición de la nueva variante, Ómicron, es especialmente importante que las dos dosis de la vacuna sean aplicadas”.

La infectóloga también resalta el inicio de la aplicación de la tercera dosis, sobre todo para personal de salud, adultos mayores y personas inmunosuprimidas. “Hay que hacer un trabajo muy intensivo para completar los esquemas”, remarca. 

Los riesgos del relajamiento

La Argentina vivió durante el 2021 una segunda ola de dimensiones, con 32 mil casos promedio por día durante los meses de mayo y junio. Desde entonces, el avance masivo de la vacunación, la inmunidad adquirida por los infectados y recuperados y la llegada de la primavera se conjugaron para crear una “falsa sensación de post pandemia”, dice Cahn. “Pero la pandemia no terminó”, agrega de inmediato.

“Sólo hace falta ver lo que sucede en varios países de Europa”, apunta. Al igual que el virólogo Humberto Debat, Cahn reclama un cambio profundo en la distribución mundial de las vacunas: “Mientras tengamos una distribución tan inequitativa y mientras el virus siga circulando se van a seguir generando nuevas variantes”.

Desde esta mirada basada en ciencia básica, para frenar las mutaciones del virus es necesario avanzar en la vacunación de toda la población mundial, con esquemas que cubran a “niños, niñas y adolescentes porque está demostrado que son ellos los que muchas veces llevan el virus a la casa y lo transmiten a otras personas”. “No podemos decir que la pandemia ya pasó”, insiste Cahn.

En ese sentido, dice Cahn, que Ómicron haya surgido en África no es “ninguna casualidad”, ya que ese continente es el que tiene los peores niveles de cobertura por vacunación (alrededor del 10%).

“La variante Ómicron es de preocupación, tiene más de 30 mutaciones, algunas de ellas hacen que pueda entrar rápidamente en las células, tendría una contagiosidad mayor a la Delta, pero todavía no se sabe el impacto en cuanto la gravedad del cuadro clínico ni la efectividad de las vacunas. Tenemos que entender que nadie se salva solo y es fundamental que todas las personas tengan acceso a las vacunas”, cierra.