Legislatura: aprobaron el convenio con IRSA, la urbanización de Costa Salguero y dieron vía libre para llevar más torres a nueve puntos de la Ciudad

El bloque oficialista que responde al jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta logró aprobar hoy una serie de proyectos con alto impacto urbanístico: la rezonificación de Costa Salguero para habilitar allí la construcción de edificios privados, el convenio con el grupo IRSA para levantar un nuevo barrio en la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, en Costanera Sur, nueve convenios urbanísticos para edificar torres y un blanqueo para constructoras que construyeron más que lo declarado.

Con 36 votos a favor, del oficialismo y aliados (Vamos Juntos, UCR-Evolución y el Partido Socialista); 21 en contra, del Frente de Todos, del Frente de Izquierda y el Gen, quedó aprobada la venta y rezonificación de Costa Salguero. En tanto, el convenio con IRSA también recibió 36 votos a favor, pero sólo 20 en contra, ya que se abstuvieron Eugenio Casielles, de Consenso Federal, y Sergio Abrevaya, del Gen.

Al comienzo del debate del proyecto de IRSA (denominado Costa Urbana), el jefe del bloque del radicalismo, Martín Ocampo, planteó una serie de objeciones y amenazó con votar en contra, algo que ponía en duda la aprobación del convenio. Tras una breve negociación, el bloque radical cambió de opinión y accedió a votar a favor.

En la sesión también se sancionó un proyecto de ley que incluye nueve convenios urbanísticos firmados por la administración de Rodríguez Larreta y varias empresas privadas para autorizar la construcción de torres, que exceden la altura permitida, en parcelas de distintos barrios porteños. La iniciativa original constaba de 11 convenios, pero el oficialismo accedió a bajar dos (uno sobre la avenida Corrientes y otro sobre la calle 11 de septiembre).

El cuarto proyecto, en tanto, crea un «régimen especial de regularización de obras y construcciones llevadas a cabo en contravención al Código Urbanístico y al Código de Edificación«. El texto propone eximir de sanciones a quienes se excedieron en 5 mil m2 del plano declarado.

«El mercado está definiendo la ciudad, multiplicando la capacidad constructiva«, dijo Javier Andrade, legislador porteño del Frente de Todos, al dar un discurso durante la sesión. Luego, acusó al Gobierno porteño de «armar una mesa para el negocio inmobiliario» y, dirigiéndose a sus colegas de los bloques oficialistas, agregó: «Sé que a muchos y muchas de ustedes eso les incomoda».

Por su parte, el jefe del bloque VJ, Diego García Vilas, defendió los proyectos al afirmar que en Costa Salguero se está «poniendo a la ciudad en la primera fila de cara al río» y aseguró que «de las 30 hectáreas que suman Costa Salguero y Punta Carrasco, 25 se convertirán en parque público».

Sobre el convenio con IRSA, remarcó: «Estamos recuperando 50 hectáreas, de 70 que hoy son privadas».

Ambos proyectos aprobados hoy generaron rechazo en la ciudadanía porteña, que se expresó en dos audiencias públicas con casi 10.000 inscriptos y acompañó con más de 53.000 firmas una iniciativa popular para que Costa Salguero fuera convertida en un parque público.

En el primer discurso de la sesión, la diputada del Frente de Izquierda Amanda Martín dijo que desde el bloque de Larreta «quieren hacer un tratamiento exprés, antes del recambio legislativo» y agregó que «el oficialismo no se hace cargo del contenido de esta sesión».

A continuación, tomó la palabra la diputada del Frente de Todos María Rosa Muiños, quien alertó que el nuevo régimen “no tiene en cuenta el impacto ambiental” de las obras que pretende legalizar y agregó que el Gobierno de la Ciudad no tiene un diagnóstico sobre la cantidad de construcciones que serán alcanzadas, qué dimensiones tienen, ni cuántas de ellas “están judicializadas”.

Durante la sesión, las bancas del FdT mostraron carteles similares a los que coloca una famosa cadena de inmobiliarias en las propiedades que comercializa: «Vende. Zona Pro. Larreta remata la costanera».

Mientras transcurrió la sesión, afuera y detrás de las vallas custodiadas por efectivos de la Policía de la Ciudad, tanto militantes del FdT como de las organizaciones que rechazan las propuestas inmobiliarias del gobierno porteño realizaron una protesta desde temprano.