Adiós a las casas: el 94% de los permisos de construcción son para departamentos de uno o dos ambientes

Por Demián Verduga. Diario Z

El destino de la Ciudad de Buenos Aires parece ser que no quede en pie ninguna construcción que no sea en altura. Y, además, que la mayoría de las viviendas no tengan más de dos ambientes.

Según la información brindada por la Dirección de Estadística y Censos, en octubre de 2021, último dato disponible, se otorgaron cien permisos para construcción de viviendas. Solamente seis fueron para una casa, lo que en la jerga se llama “univivienda”.

Sobre esas seis una, además, es “con local”. Es decir: un comerciante construirá su negocio y en el primer piso levantará su casa. Los restantes 94 permisos otorgados  fueron para edificios, para “multiviviendas”.

Al ser un número redondo el de ese mes los porcentajes se pueden calcular de modo muy sencillo: sólo el seis por ciento de los permisos de construcción de viviendas son para casas.  

Si se toma el mismo mes del año anterior, la cantidad de permisos baja de modo drástico por las restricciones a la circulación por la pandemia. Sin embargo, la proporción de pedidos para construir casas o edificios fue similar. Se otorgaron 35 permisos y de esa cifra solo tres fueron para levantar una casa.

“Lo que explica esta tendencia es el alto costo de la tierra en la Ciudad de Buenos Aires. Por eso también se están construyendo básicamente departamentos de uno o dos ambientes.”

Germán Gómez Piccardi, director de “Reporte Inmobiliario”.

Claro que no todos los pedidos de construcción son para viviendas. Volviendo a las cifras de octubre de este año, se dieron 13 permisos para otros destinos: seis para “comercios”, uno para un hotel, tres para “servicios financieros”, uno para gastronomía y dos registrados como “otros rubros”.  

El alto costo de la tierra

La tendencia hacia una Buenos Aires en la que solo haya construcciones verticales y cada tanto, como pequeñas manchas en el paisaje, una casa, no es nueva.

El último informe elaborado por el gobierno porteño sobre viviendas vacías cerró en mayo de 2019. En los dos últinos años no se realizó por la pandemia. En ese trabajo hay un ítem dedicado al tipo de permiso de construcción otorgó el gobierno porteño. El gráfico presenta los datos aproximados y abarca las cifras consolidadas de dos décadas, desde 1997 hasta el 2017. El descenso de la proporción de la cantidad de permisos para construir casas es constante y sostenido.

Datos oficiales del Gobierno de la Ciudad sobre el tipo de permiso de construcción otorgado.

En 1997, en la Ciudad se otorgaron alrededor de 1.100 permisos de construcción de viviendas, de los cuales cerca de 300 fueron para casas, esto es alrededor del 27 por ciento. Diez años después los permisos fueron 1.400 pero solo 190 eran para construir casas. En una década, la proporción ya había bajado a la mitad.

En 2017 hubo pocos permisos pero la tendencia siguió igual. De los 600 otorgados, menos de 50 fueron para viviendas unitarias. Es un porcentaje muy similar al que arrojan los datos de octubre de este año.

“Lo que explica esta tendencia es el alto costo de la tierra en la Ciudad de Buenos Aires”, le dijo a Diario Z Germán Gómez Piccardi, director de la publicación especializada Reporte Inmobiliario.

“En la Ciudad no hay ningún terreno que baje de 150.000 o 200.000 dólares. De ahí va para arriba, muy arriba. Si el terreno tiene las condiciones para construir un edificio, el valor sube a uno, dos y hasta tres millones de dólares. Sobre eso habría que hacer la inversión para construir la casa”, explica Piccardi.

La tendencia no es solamente a no construir más casas: la mayoría de los edificios nuevos tienen departamentos de solo uno o dos ambientes. “Básicamente es por lo que busca el público. Es un problema de posibilidades. Para ofrecer una propiedad por debajo de los 100 mil dólares o alrededor de ese monto hay que construir uno o dos ambientes. Si se construye mayor metraje, el precio sube mucho”.

Al ser consultados sobre qué posibilidades tendrían las familias con hijos para no vivir tan apretados, el especialista destacó: “No queda otra que relegar ubicación. La diferencia entre la Ciudad y el conurbano no es el costo de construcción. Esos valores son similares. El punto es lo que cuesta el terreno. Por eso es que para comprar unidades de departamentos más amplias, a un precio más accesible, hay que alejarse de la Ciudad”