Cambian el nombre de la escuela Franceschi por antisemita y quieren llamarla Ana Frank

La Legislatura porteña aprobó el cambio de nombre de la Escuela 17, del Distrito Escolar 14, del barrio de Colegiales. Las familias de los chicos habían pedido varias veces que la escuela dejara de llevar el nombre de Gustavo Franceschi, un sacerdote antisemita, personaje relevante del catolicismo y director por unos 30 años de la revista Criterio.

Por unanimidad, los bloques votaron de manera afirmativa. Una de las opciones más firmes es que la escuela pase a llamarse Ana Frank.

Franceschi fue una de las voces más resonantes del integrismo católico, fuertemente antidemocrático y antisemita. En sus escritos sostenía la existencia del “problema judío” o “problema hebreo”. Franceschi acusaba a los judíos de explotar económicamente a los países donde vivían y de no identificarse con ninguno de ellos, motivo por el cual las calificó como el “disolvente social por antonomasia” (El Problema Judío VI, revista Criterio, 13 de julio de 1939).

Mientra seis millones de judíos eran exterminados en los campos de concentración del nazismo, Franceschi, un admirador de la dictadura franquista, exigí que no se permitira el ingreso de judíos a la Argentina para no poner el riego “nuestra nacionalidad”.

Franceschi fue un ferviente defensor del golpe del general José Uriburu contra el gobierno democrático de Hipólito Yrigoyen y también formó parte de la corriente que creó Círculos de Obreros Católicos para rivalizar con los sindicatos socialistas o anarquistas, y proveer de rompehuelgas a las empresas en conflicto.

La iniciativa, del legislador Leandro Halperin, aprobada con 53 votos positivos, establece que “se deje sin efecto el acto administrativo por el cual se impuso el nombre de Monseñor Gustavo Franceschi a la Escuela 17 DE 14 publicado en el Boletín Oficial del Consejo Nacional de Educación 421 del 10 de julio de 1967”.

Además, dispone que el Ministerio de Educación dé “inicio a las acciones dentro un marco de participación de la comunidad de la escuela para que se realice la propuesta de imposición de nombre conforme la normativa vigente”.

De esta manera, los legisladores dieron respuesta a un pedido de la comunidad escolar, que data de hace varios años, para cambiar el nombre del establecimiento por el “pasado antisemita y totalitario” del sacerdote.