Cuáles serán los cambios en Avenida del Libertador para ciclistas, peatones y colectivos

Ya comenzaron las obras para convertir la Avenida del Libertador en la primera “calle compartida” de la Ciudad a lo largo de los 11 km que se extiende, desde el barrio de Retiro hasta la Avenida General Paz. El rasgo fundamental que modificará su actual fisonomía es la incorporación de ciclovías a ambos lados de la avenida. Las obras convertirán a Avenida del Libertador en el primer corredor metropolitano ciclista que unirá Retiro con el partido de Vicente López.

Otro de los datos es que estos senderos para bicicletas recorrerán toda la avenida dentro de la Ciudad. Las bicisendas que hay hoy están en algunos tramos en los que el ancho de la vereda lo permite. Hay otros partes de Del Libertador en las que no hay bicisenda.

A las ciclovías se sumarán 60 dársenas con paradas exclusivas para 23 líneas de colectivos

Además, se construirán áreas de descanso para transeúntes y se plantarán 400 nuevos árboles.

Un dato que cabe remarcar es que el uso de la bici para movilizarse venía creciendo y esto se incrementó durante la pandemia, en parte por las restricciones para el uso del transporte público. Del 2018 al 2020, según los datos oficiales, los viajes pasaron de 253.915 a 405.237.

El núcleo del cambio en la Avenida del Libertador es la incorporación de 11 kilómetros de ciclovías a ambos lados de la avenida.

Actualmente, los carriles exclusivos para ciclistas están delineados en las bicisendas de las veredas. No hay diferencia de altura ni cordón que separe a los peatones de quienes se movilizan en los rodados. Por eso se destaca que “existirán carriles para ciclistas de mano única que descongestionarán el uso del carril para bicis y ordenarán la convivencia con peatones”.

La obra, según informó el gobierno porteño, “permitirá la conexión con el Sur, a partir de la ciclovía de Paseo del Bajo y la intermodalidad en la estación de Retiro. Y se incorporará infraestructura en el tramo que une con Vicente López”.

Los peatones

Un cambio fundamental para los peatones es que los senderos para las bicicletas dejarán de estar en las veredas. Según el gobierno, esto ganará “más de 5.200 m2” de espacio para quienes caminan. “Actualmente circulan por la traza en conflicto permanente con los ciclistas que ocupan parte de la vereda”, destaca la presentación. Y agrega que “también se mejorará el cruce de la avenida para los peatones”.

En el caso de los colectivos y sus usuarios, como se dijo al inicio, se sumarán más de 60 dársenas. “Mejorará la experiencia del chofer, que contará con un arrime más sencillo y un trayecto más ordenado. Y beneficiará a los pasajeros con mayor accesibilidad y menores tiempos de viaje”, destaca la presentación.

Imagen difundida por el Gobierno porteño sobre cómo quedaría la nueva Avenida Libertador.

Lógicamente que todos estas modificaciones se hacen restándole espacio a los automóviles. Aunque no está explicado con precisión, las imágenes muestran que se utilizarían aproximadamente entre uno y dos carriles de cada lado de la avenida para generar el espacio de las ciclovías y las dársenas para colectivos.  

De todos modos, el gobierno porteño informó que mejorará los semáforos con el “Sistema Adaptativo de Tránsito” que permite “prever eventos especiales y hacer cambios en los ciclos semafóricos en tiempo real” para “optimizar los tiempos de espera”.

La obra, que ya comenzó, durará 11 meses y se hará en tres tramos.  El primero será de avenida General Paz hasta Juramento y duraría 90 días. El segundo tomará desde ese punto hasta avenida Sarmiento, y tardaría la misma cantidad de tiempo. Y el último iría hasta la calle San Martín, en Retiro, con un tiempos estimado de 5 meses de obra.

La inversión para esta modificación de la Avenida del Libertador superará los 1.100 millones de pesos.