Recetas deliciosas y saludables para festejar el Año Nuevo

Por Valentina Herraz. Especial para Diario Z

Pasó la cena de Navidad: no hay quien no se queje de haber engordado un poquito y muchos empiezan a rogar que, ojalá, en la cena de Año Nuevo no se repita el posbanquete de acidez y malestar. Es que parece que las fiestas son un largo permitido de 15 días para todas las edades. Un interminable recetario de las comidas de la abuela, como si no fueran propias de la época en la que se caminaba para ir a comprar o para tomar un colectivo y los chicos jugaban en la vereda desde que salían del colegio hasta que se bañaban para ir a comer y dormir.

¿Es necesario repetir el menú en Año Nuevo y despertarse el primer día del año lamentando haber comido tanto?

La respuesta es “no”. Pero hay que animarse a que el foco de la diversión esté puesto en otro lado y no en las calorías de cada plato.

Jarras heladas de muchos colores

Jugos de frutas de todos los colores para eludir las gaseosas en los tragos de grandes y chicos.

Empecemos por las bebidas para los chicos (y los tragos de los grandes). No importa cuanta publicidad de gaseosas y ofertas haya en estos días. Cada una de esas botellas tiene azúcar en cantidades descomunales. Con solo tomarnos unos minutos podemos preparar tres jarras super coloridas que animen a los chicos y chicas de la mesa a probar algo nuevo.

El tradicional jugo de naranja es mucho más dulce si se mezcla con mandarinas y se lo cuela bien para que no haya excusas con que tiene “pelitos”. Se puede servir bien frío o hacer cubitos de hielo con formas divertidas para agregarle en el momento.

No puede faltar en esta época del año la jarra rosa del jugo de sandía, una fruta que es más agua que cualquier otra cosa y tiene un color deslumbrante. Se hace muy rápido y siempre las sandías son lo suficientemente grandes como para que nunca se acabe.

Para coronar la mesa -y porque nadie pondría licuado de banana para acompañar una comida-, se puede hacer una jarra divertida: ¡Agua fría con rodajas de naranja, frutillas cortadas en 4, rodajas de lima o limón y hojitas de menta… Ojo con esta jarra porque va a llamar la atención de los grandes también!

En los tragos de los grandes alcanza con cambiar los jugos comprados por frutas. Exprimir las naranjas en casa y llevarlas ya listas en una botella, cortar rodajas de pomelo. Cambiar los tragos que llevan con gaseosa por jugos de frutas. ¡Porque también se puede empezar el año con tragos nuevos que dejen de lado los envasados y los azúcares!

Una cena linda y fresca

Pescado, frutas secas, verduras crudas, asadas, hervidas, semillas, condimentos: infinitas posibilidades para comer rico y liviano.

Tres posibilidades para cambiar los platos típicos y agregar un poco de verduras a la mesa del 31. Cuando el menú es que cada uno lleva algo se puede cambiar la torre de panqueques llenas de jamón y queso de máquina por piononos con atún, aceitunas, huevo duro y tomates cherrys.

Otras opciones más saludables para los mismos platos es evitar que el matambre esté relleno de panceta y queso y sustituirlos por espinacas, zanahorias y huevo duro: le agregan frescura y no son pesados a la hora de digerir. Y el Vitel Toné ¡qué rico! Pero qué pesado es. ¿Si en su lugar a la misma carne se le hace una salsita de albahaca y ajo procesadas con apenas aceite y un poquito de agua? Sirve para comer en sandwichitos o al plato, y es sin duda más liviano.

Si el plato principal es asado también hay opciones: se puede achicar la parte del chori y ampliar la de la carne que se fue desgrasando en la parrilla.

Quedan un par de días para entrar a ver recetas y encontrarse con que las verduras asadas también son muy tentadoras, cambiar la provoleta por morrones rellenos de huevo y queso. Poner las papas y batatas en las brasas y simplemente cortarlas y ponerles un chorrito de aceite (de oliva o girasol) evita la torre de mayonesa que lleva la ensalada de papa y huevo.

Si como la familia es numerosa se pensó en que todo salga en pan, una buena estrategia entonces es poner sobre la mesa tomates, lechuga, rúcula y zanahoria rallada que le agrega al sándwich un toque fresco y saludable.

Mesa dulce de verano

Hay familias en las que el helado no puede faltar. Y bien, entonces que vaya coronando una ensalada de frutas multicolor o ¡que sea de frutas! Es muy fácil hacer helado de banana split en casa: sólo hay que freezar pedacitos de banana y después procesarlos – puede ser en licuadora- con un poco de miel o leche para que quede cremoso. Si los chicos son muy golosos se puede agregar chocolate amargo rallado o una cucharadita de dulce de leche.

Para la parte de budines, frutos secos y confituras… si se está muy dispuesto a cambiar algunos hábitos se pueden buscar recetas de budines con harinas integrales y jugo de limón o naranja que en estos días abundan en las páginas de las cocineras como Paulina Cocina. Son igual de fáciles de hacer que los otros y mucho, pero mucho más baratos que los comprados.

Para despedirnos les vamos a dejar un bonus track. Si queda lugar en el freezer una buena idea es congelar frutillas enteras, bien secas y limpias. A la hora señalada se derrite un poco del choclate amargo -hay uno bueno y barato que viene en barra- se pincha las frutillas en un palito de brochette y se las baña con chocolate. No conocemos a nadie que haya rechazo ese postre que engalana cualquier mesa festiva.

Feliz Año Nuevo para todos, a cuidarnos que hace falta. ¡Y a empezar el 2022 con menos antiácidos y analgésicos y una buena mesa de saldos y retazos el 1 al mediodía!