A un año de la sanción de la IVE: en el primer semestre de 2021 hubo 4.239 abortos seguros en la Ciudad

En la madrugada del 30 de diciembre de 2020, cuando todavía no se sabía que la pandemia de Covid-19 continuaría vigente un año después, el Senado Nacional convirtió en ley el aborto legal. Fue en una votación cruzada, en la que en todos los bloques hubo posiciones a favor y en contra. El resultado fue de 38 positivos, 29 negativos y 1 abstención.

Pasaron 12 meses de esa jornada en que la Argentina se convirtió en uno de los tres países latinoamericanos-junto con Uruguay y Cuba-en los que la interrupción del embarazo puede realizarse a petición de la persona gestante.  

El debate social y político se trasladó después al terreno jurídico. Hubo distintas presentaciones de los sectores que se oponían a la ley. Ha transcurrido tiempo suficiente como para realizar una primera evaluación con el siguiente interrogante: ¿cuál fue el impacto que tuvo la legalización del aborto? ¿Qué pasó en la Ciudad de Buenos Aires?

El Proyecto Mirar está integrado por investigadores del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) y de la fundación Ibis, dedicada a la salud reproductiva. También tiene un consejo asesor formado por profesionales de la salud de diversos países. El Proyecto se formó para “monitorear estratégicamente la nueva etapa de la implementación de la política pública de acceso al aborto legal, derivada de los lineamientos que establece la Ley 27.610 en la Argentina”.

El 72% de las interrupciones de embarazo en la Ciudad se hicieron en el primer nivel de atención de salud, es decir que fueron con medicamentos.

Datos del Proyecto Mirar.

El relevamiento realizado por los investigadores es nacional, pero está dividido por distritos. Es decir que están los datos de la Ciudad de Buenos Aires. En la CABA se practicaron 4.239 abortos seguros en las instituciones de salud durante el primer semestre del 2021, las cifras de la segunda mitad del año aún están en elaboración.

El 72% de estas interrupciones de embarazo se hicieron en el primer nivel de atención. Es decir que la mayoría fueron realizadas con medicamentos, centralmente el misoprostol.

El informe no brinda cifras por distrito sobre el uso de este medicamento, pero si las tiene a nivel nacional y dan un marco de su utilización. En este caso no está el número del primer semestre sino el de todo el año. Hubo 118.820 tratamientos con el fármaco en todo el país, entre los que se compraron y los que se distribuyeron gratis en el sector público.

 Volviendo a la Ciudad, las interrupciones de embarazo que se produjeron en el segundo y tercer nivel de atención, es decir, que precisaron de una intervención más compleja, representaron el 28% del total. Es decir que en el primer semestre de este año hubo 1186 abortos con algún nivel de complejidad.

No hay un dato preciso sobre la cantidad de abortos clandestinos que se realizaban en la CABA antes de la aprobación de la ley. La cifra que existe, elaborada por Amnistía Internacional, es de 450 mil por año a nivel nacional. En la Ciudad vive alrededor del 7% de la población argentina, así que las proporciones coincidirían. Una buena parte de esos más de 4.200 abortos del primer semestre se hubieran dado en la clandestinidad.