El sector energético en Sudamérica atraviesa un proceso de transformación digital acelerada, impulsado por el uso de soluciones en la nube que buscan optimizar procesos, gestionar grandes volúmenes de datos y mejorar la toma de decisiones estratégicas.
En Buenos Aires, existe un equipo especializado dedicado a las industrias de petróleo, gas y energía eléctrica, cuyo objetivo es diseñar soluciones específicas para cada segmento. Este grupo de expertos trabaja con compañías líderes de hidrocarburos y energía, apoyándolas en la migración de cargas operativas hacia la nube, en especial en la transición de los sistemas tradicionales de supervisión y control (Scada) hacia entornos más flexibles y seguros.
Según explicó Juan Pablo Estevez, líder regional, la iniciativa comenzó hace cinco años en Argentina, donde se consolidó un equipo local de ocho personas exclusivamente enfocado en energía. “Se trata de un segmento muy abierto a compartir conocimiento y cocrear soluciones, incluso entre empresas competidoras. Esto genera un ecosistema colaborativo para resolver problemas de gran escala que ningún actor puede afrontar en soledad”, destacó.
La digitalización del sector energético está marcada por la necesidad de articular grandes volúmenes de datos dispersos en diferentes aplicaciones y sistemas. La nube se convierte en una herramienta clave para integrar esa información y permitir decisiones más rápidas y consistentes. “Las compañías buscan, ante todo, mejorar la velocidad y la calidad en la toma de decisiones. Y la gestión de datos en la nube es esencial para lograrlo”, señaló Estevez.
Un aspecto central en esta evolución es la incorporación de inteligencia artificial (IA) y aprendizaje automático (machine learning). Mientras que antes los modelos se enfocaban en casos simples con resultados consistentes y de bajo costo, hoy la IA generativa permite abordar escenarios más complejos, con entradas y salidas de mayor sofisticación. Esto impulsa a las empresas a replantear su estrategia de datos y avanzar en procesos de integración y gobernanza de la información.
El uso de simulaciones también se consolida como práctica clave en el sector energético, en especial en energías no convencionales que requieren cadenas de abastecimiento precisas y eficientes. Este tipo de modelos, inspirados en procesos industriales avanzados, buscan optimizar costos y asegurar que los materiales lleguen en el momento exacto para mantener la producción estable.
En cuanto al procesamiento de datos, la ubicación depende de las necesidades de cada caso. En Argentina, existe infraestructura local que permite ejecutar operaciones con baja latencia, así como modalidades híbridas como Outpost, que acercan parte de la nube directamente al campo o instalaciones del cliente.
Actualmente, las empresas analizan la migración de sus sistemas Scada hacia la nube, aunque aún no se han concretado implementaciones masivas. En paralelo, se observa un creciente uso del internet de las cosas (IoT) y de modelos de lenguaje avanzados (LLM) especializados en el sector energético, que permitirán construir agentes capaces de tomar decisiones rápidas y consistentes a partir de datos privados y en tiempo real.
La digitalización del sector energético en Sudamérica, de la mano de la nube y la inteligencia artificial, representa un cambio estructural en la forma de operar y gestionar recursos. Con equipos especializados, infraestructura local y un ecosistema colaborativo, la región avanza hacia un modelo de eficiencia, sostenibilidad y resiliencia en la industria de la energía.